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Aliados por la Democracia

A los Aliados se les han imputado todo tipo de acusaciones. Sobresale la de su presunto vínculo con algunos partidos políticos. Existen otras recriminaciones que intentan restarle legitimidad por tratarse, argumentan sus detractores, de una entidad que nació con un defecto de origen. Se refieren a que la propuesta del movimiento ciudadano se presentó en el marco del ENADE, el evento más emblemático de la Asociación Nacional de la Empresa Privada.

Esa mezcla de intereses de la sociedad civil organizada con el liderazgo empresarial más importante del país, genera sospechas para algunos dentro de la clase política y también para parte de la membresía y potenciales nuevos integrantes que no quieren compartir mesa con los dirigentes de la empresa privada. Quienes piensan así intentan justificar su desconfianza porque en ocasiones las declaraciones que se publican en los medios en nombre de Aliados son las del presidente de la cúpula empresarial, no obstante haberse designado en reunión plenaria del movimiento como voceros para las conferencias de prensa, a representantes de otras organizaciones que son integrantes de la entidad civil.

Esos obstáculos no han impedido que Aliados continúe activamente impulsando su agenda que particularmente se enfoca en la reforma política y en el fortalecimiento institucional. La entidad se ha pronunciado de manera protagónica durante las crisis institucionales ocasionadas por algunos partidos que se resisten a cumplir las sentencias de la Sala de lo Constitucional. Los medios han identificado a este conglomerado de organizaciones como un referente obligado cuando se trata de aspectos relacionados con la defensa de la democracia. De la misma manera lo han hecho los organismos internacionales, en particular Naciones Unidas a través de la Relatora Especial para la independencia de jueces, magistrados y abogados.

Sus integrantes reclaman instituciones "despartidizadas", independientes y con suficiente presupuesto para el cumplimiento de sus atribuciones. También exigen la modernización del sistema electoral a través de reformas que fortalezcan el sistema de representación acercando a electores con elegidos y generando mecanismos de rendición de cuentas más efectivos.

Tenía razón Ima Guirola, directora ejecutiva de CEMUJER, cuando eligió el poema de Antonio Machado para abrir el foro con los candidatos presidenciales organizado por los Aliados. "Caminante no hay camino se hace camino al andar…". Esta última iniciativa demostró varias realidades. Primero que la organización ha madurado. Después de dos años en los que el trabajo ha sido intenso, las diferentes entidades que la componen han entendido que el país ha cambiado y que una de esas grandes transformaciones es que existen más coincidencias que diferencias, por lo menos en el ámbito de la reforma política. Entendieron también que la posibilidad de alcanzar el éxito en los objetivos planteados aumenta en la medida que se trabaja en redes y no de manera aislada.

En segundo lugar, la asistencia al foro, con más de setecientas personas presentes, invita a reflexionar a los Aliados acerca de su poder de convocatoria, el buen uso que deben hacer de ella y el hecho que cada uno de sus miembros, por sí solos, difícilmente habrían logrado la asistencia masiva que se tuvo.

Y por último, la presencia de los "testigos de honor", todos ilustres ciudadanos y representantes de instituciones académicas, iglesias y organismos internacionales, es una evidencia muy clara que a los Aliados los están observando, que les toman en serio y que en consecuencia seguirán contando con el respaldo de importantes sectores de la vida nacional en la medida que continúen mostrándose alejados de la política partidaria.

Con el foro presidencial se abre una nueva etapa de los Aliados. Ahora son parte de esa red de actores que influyen y transforman la realidad nacional. Son ya un agente de cambio efectivo y eso los obliga a revisar su organización con el único propósito de garantizar su sostenibilidad en el tiempo. Deben consolidar su membresía y si es posible ampliarla aún más. Sus aportes no se agotan con la aprobación de las propuestas de reforma que han presentado en la Asamblea Legislativa. En la etapa de implementación de las leyes y modificaciones constitucionales, el rol de Aliados y de otras organizaciones será fundamental para supervisar el efectivo cumplimiento de los nuevos instrumentos orientados a fortalecer el sistema político.

Aliados llegó para quedarse. Esta iniciativa ciudadana abrió un espacio para desmontar las desconfianzas, los mitos y los prejuicios que existían entre las organizaciones que la integran. Poco a poco se ha creado un ambiente de camaradería que ha desactivado "el sospechómetro" que el ex rector del INCAE, Roberto Artavia, señaló como uno de los obstáculos más importantes para el desarrollo nacional. Es este un buen referente para que los salvadoreños intentemos generar acuerdos en otros ámbitos de urgente atención como el de las finanzas públicas o el de la inseguridad ciudadana.

*Columnista de El Diario de Hoy.