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¡Alegre Navidad!

Es lo mínimo que nos podemos y les puedo desear en este "Paisito", como lo llama don Jorge González, con lo politizado que se encuentra y ya al borde del bloqueo mental con tanta publicidad política y el incremento de ofertas a los indecisos, o bien, a quienes esperan que los candidatos, sus partidos o sus aliados les resuelvan sus problemas. Yo estoy muy claro, que los míos los tengo que resolver yo.

Nada de lo que ofrece el gobierno actual y el próximo será de gratis, pues lo de gratis en todos sus usos comerciales y políticos, en el fondo, son mentiras piadosas y ganchos en lo comercial o anzuelos en lo político, para atraer clientes a los negocios o votos a los candidatos.

Todas las ofertas políticas, son al final, como los contratos con restricciones y condiciones en letra pequeña que nadie lee, pues lo que ofrecen son sólo las falsas ventajas. Mi madre, consciente de sus posibilidades y sus esfuerzos por sacar a su familia adelante, me aclaró qué significa "gratis". "No existe, es para que caigamos en una oferta inconveniente para nosotros y conveniente para quienes la ofrecen".

Los subsidios, las tarjetas solidarias, los préstamos, el endeudamiento impagable y muchos malos usos de los fondos públicos, alguien los tiene que pagar. Y, desgraciadamente en cualquier país, son los mismos, los asalariados con nóminas transparentes para Hacienda y los empresarios que pagamos impuestos.

Bueno, pero ya cerca de la Navidad, mi consejo a quienes comparan las ofertas políticas y lo que ofrecen los candidatos en sus entrevistas, foros y campos pagados, es que se decidan ya por quién van a votar en las próximas elecciones, pues si no se deciden a tiempo y no tienen claro desde el punto de vista de los candidatos, su presente, pasado y credibilidad, les puede suceder como a los que se endeudaron más con su tarjeta de crédito, aprovechando las ofertas comerciales antes de la Navidad, que ya endeudaron los próximos seis sueldos antes de ganarlos.

Supongo que muchos estaríamos de acuerdo y agradecidos, si el Tribunal Electoral, focalizado en estos momentos en que no se hable del pasado de los candidatos, como si no fuera una parte de sus andanzas.

Pues mi deseo es que desconectemos de lo político, nos concentremos en "rebuscarnos" para cerrar bien el año en lo económico, nos preparemos para unas fiestas navideñas familiares de conciliación y reconciliación con nosotros y la gente que queremos y nos quiere aquí en la tierra, y en lo espiritual y lo infinito, con Dios. ¡Que tenga una alegre Navidad!

*Ingeniero.

Columnista de El Diario de Hoy.

www.pedroroque.net