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Adiós, 2013. Bienvenido, 2014

Terminó 2013, abundando en acontecimientos negativos. El año fue desastroso en muchos sentidos y mayormente, por culpa del gobierno que tenemos. Y, para cerrar, la erupción del Chaparrastique, recordándonos nuestra vulnerabilidad, siendo un país asentado sobre volcanes y rico en fallas geológicas.

Hay, sin embargo, eventos positivos que debemos rescatar. Por ejemplo, es sumamente valioso el que la Sala de lo Constitucional de la CSJ haya sobrevivido los abundantes embates, traidores y mezquinos, realizados en su contra. A esto se concatena el despertar combativo de la sociedad, harta del permanente atentado contra el Estado de Derecho, hastiada por la corrupción, enferma por la presencia, actuación y descaro de algunos nauseabundos políticos. Es este despertar lo que ha preservado, hasta el momento, a la Sala de lo Constitucional. ¡Alerta! Porque, a partir de las elecciones, se esperan nuevos embates para apoderarse de todas las instituciones e instaurar el maligno socialismo del Siglo XXI.

¡Ah, pero aquí viene otro hecho positivo: la férrea y valiente defensa de la libertad que permanentemente realizan las gremiales del sector privado!

Efectivamente: mientras haya voces organizadas, desde el sector productivo, que señalen los desaciertos y propongan soluciones (como lo hacen ANEP, CIES, ASI, etc., "les guste o no les guste") nuestro país será salvaguardado de mayores locuras. Y, si los votantes somos inteligentes, como yo creo, elegiremos a la fórmula que dará confianza y respetará las reglas del juego, para iniciar el despegue económico que tanto necesitamos.

Otro hecho muy positivo: el éxito que tuvo la marcha "Familia, Santuario de la Vida", mostrando objetivamente que los salvadoreños defendemos la vida y apoyamos la familia, base de la sociedad, cuyo pilar principal es el matrimonio constituido por un hombre y una mujer. La importancia de la familia abarca todos los ámbitos, desde el moral, hasta el económico. Por eso, es inconcebible que este tema no sea el prioritario en las diferentes propuestas electorales que escuchamos. Decimos que "La educación es la solución"; ciertísimo. Y la familia es la educadora por excelencia, de allí que debemos preservarla, defenderla y promocionarla.

En cuanto a la erupción del Chaparrastique, es muy positivo que no haya habido víctimas fatales, a Dios gracias. El director de Protección Civil actuó responsablemente y la población, como siempre, respondió generosa y prontamente ante la tragedia.

También como siempre, el Presidente habló al revés: pidió a los partidos políticos que "no usaran políticamente" el triste evento, por lo que "toda ayuda debían canalizarla a través de los medios gubernamentales". ¡Perdió una buena oportunidad! Debió llamar a los partidos políticos para que, haciendo uso de su territorialidad, se volcaran en ayudar a la población necesitada, especialmente ahora que, estando en campaña, tienen fuerte presencia en todo el país. ¡Qué bien se hubiera visto y oído que el gobierno, junto a los activistas de todos los colores, estuviera atendiendo a los pobladores de la zona! ¡Nadie se hubiera quedado sin ayuda! Y, como un valor agregado, se habría dado muestras de estar unidos por un solo objetivo: el bienestar y atención a quienes más lo necesitan.

Empecemos con empuje y optimismo este año, poniéndonos en las manos del Divino Salvador, viendo lo positivo que nos dejó 2013 y recordando que sólo faltan 148 días para "decir salú" a este nefasto gobierno.

¡Señor Dios, bendícenos cada día de 2014!

*Columnista de El Diario de Hoy.