Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

¿Aborto o "voluntario indirecto"?

Hoy debería estar escribiendo lo prometido sobre la Cultura Líquida pero hay hechos dolorosos y muy actuales que hieren mi conciencia médica y me mueven a escribir lo que ya he escrito más de una vez, para que al menos la gente honesta sepa a qué atenerse. No se dejen confundir o engañar por todos los que trabajan contra la felicidad de las personas. Me mueve indirectamente un caso semejante al de nuestra Beatriz: el de Belén, una niña chilena de 11 años que, embarazada por violación, quieren resolverlo, haciendo que aborte, contra su voluntad, porque "psicológicamente no está madura para ser mamá".

La cultura de la muerte a través de su Empresa Mundial de la Muerte (EMM) sigue queriendo implantar el aborto criminal en todos los países poco desarrollados, sin una razón moral que lo justifique.

Un médico sabe, o debe saber, que nunca existen embarazos conflictivos que tengan que resolverse por aborto voluntario. En Ética Médica no existe nunca la indicación de aborto. Las situaciones peores en las que corre peligro la vida de la madre, se resuelven, según el criterio bioético denominado "voluntario indirecto".

El voluntario indirecto plantea casos dramáticos pero muy bien fundamentados por los conocimientos biológicos actuales de la vida intrauterina. ¿Cuándo ya se es un ser humano?

Existe un ser humano intrauterino cuando al mezclarse los cromosomas del óvulo con los del espermatozoide se forma el zigoto. Eso ya es un ser humano, vivo, unicelular pero totipotencial, es decir con capacidad para autoconstruirse desarrollando todas las potencialidades humanas que ya tiene. Está dotado de los 46 cromosomas propios de la especie humana. Algunos de esos cromosomas existen en otros seres vivos pero no la totalidad de los 46. Además, ese zigoto ya es hombre o mujer según sean sus cromosomas sexuales: XX para la mujer, XY para el hombre. (El género no existe en biología; eso sólo es uno más de los inventos mentirosos de la EMM).

Esos 46 cromosomas tienen modalidades propias en cada zigoto que lo hacen distinto de todo el resto de los seres humanos. O sea ya es un individuo humano. Y ese individuo es inocente de cualquier delito y totalmente indefenso. Por lo tanto, matarlo directamente, es algo más que un delito, es un crimen de una maldad humana execrable.

Existen varias situaciones donde a una mujer, seguir con su embarazo, le supone un peligro de muerte. Presento ahora, de esos casos, el posiblemente más dramático ¿Qué pasa cuando una embarazada tiene una enfermedad grave que requiere tratamiento con citostáticos o rayos X? ¿Es ético que reciba ese tratamiento aunque pueda dañar o matar al embrión? Sí, claro que sí; éticamente puede hacerse. En estos casos el perjuicio en el hijo es indirecto, inevitable, no querido y sólo probable. Existen reportes clínicos de bastantes de estos casos donde, contra todo pronóstico desfavorable, el niño sale vivo y sano. De mi experiencia como patólogo, puedo dar fe del siguiente caso: Una mujer con cáncer renal detectado por una metástasis cutánea. Se le extirpó el tumor y se le sometió a otros tratamientos posteriores. Yo presenté la placenta de ese embarazo en una reunión anatomo-clínica, porque era visible a simple vista, y comprobable al microscopio, que la placenta estaba invadida por numerosos focos de ese mismo cáncer. La madre murió. El niño nació vivo y sano.

Los partidarios del aborto silencian hipócritamente que cuando una mujer decide abortar a su hijo, siempre sufre un daño psicológico. Ella sabe que ha matado o mandado matar a su hijo. Y ese trauma no se borra nunca. Siempre deja huella, mayor o menor. De hecho existe el síndrome psiquiátrico postaborto. No se da ese síndrome en todas las mujeres que abortan pero sí en muchas de ellas y lo sufren como un trastorno psiquiátrico grave que requiere tratamiento. Desgraciadamente, en algunas termina con el suicidio si no reciben asistencia psiquiátrica, o a pesar de ella.

*Dr. en Medicina.

Columnista de El Diario de Hoy.

luchofcuervo@gmail.com