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80/20, pero al revés

80/20 es una relación natural que se da en casi todas las situaciones en nuestra vida y en las empresas en lo relacionado con las utilidades, los inventarios, los defectos, las devoluciones, etc.

Es cuestión de buscarle la aplicación y contrastarla con algunas observaciones. Fue descubierta a principios del siglo pasado por el estadístico italiano Wilfredo Pareto, que buscando una relación en la distribución de la riqueza encontró, que el 80 % de la riqueza estaba en posesión del 20 % de las personas. Después otros investigadores encontraron que esta relación es común en muchos asuntos.

Aquí, yo sufro todos los días las grandes trabazones del bulevar del Ejercito, tanto al ir como al volver hacia Ilopango. Como me dedico a estos asuntos, casi sin darme cuenta y por deformación e interés profesional, cuando algo me llama la atención, empiezo a contar para determinar si existe la relación 80/20.

Y después de observar y observar por muchos días a la gente que trabaja en la construcción y reparación del bulevar se puede fácilmente constatar que más o menos el 20 % de la gente está ocupada y el 80 % en otras cosas como mirar alrededor, llamar por teléfono, esperar, descansar y cosas no relacionadas con el trabajo. Y esta será, posiblemente, una de las razones del retraso y encarecimiento de esta obra.

Si lleva la relación a otros comportamientos, se dará cuenta que no más del 20 % de los buses, más o menos respetan las reglas de tránsito y que para el 80 % no existen y se pasan los semáforos en rojo, se suben a las cunetas, cambian la ruta, paran en cualquier lugar y se adelantan, arriesgando la vida de los pasajeros. Verá también que no más del 20 % de los accidentes tienen causas fortuitas, el 80 % son por falta de mantenimiento y descuidos de los conductores. Con el pago de los impuestos verá que el 20 % los paga antes del último día y el 80 % espera los últimos días y se somete a las largas colas. Y si vamos a la gente que de verdad está consciente de su trabajo, seguramente que aterrizamos en algo parecido, el 20 % hace su trabajo bien y está dispuesto a dar un poco más a pesar de los malos ejemplos ,y el 80% se esfuerza poco y deja las cosas en lo mínimo.

Pues, sí, así estamos en este país. ¿Qué debemos hacer? Yo diría, aplicar el Principio de Pareto, pero al revés y transformarnos en como son las cosas en los países del primer mundo, donde el 80 % es lo bueno y el 20 % lo malo.

¡Si lo aplican a las obras en el bulevar del Ejército, quizás terminen en un año!

*Ingeniero. Columnista de El Diario de Hoy.

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