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2016... Condenados a morir, o por las pandillas... o por los zancudos...

Increíble realidad de la que no se sabe si llorar... o llorar más…

Hace unas semanas murió una queridísima amiga desde siempre, Ketty Calderón Sol de Escalón, -sobrina de mi esposo- por dengue hemorrágico, habiendo sido ella persona de altos valores morales cristianos, bella por fuera y por dentro, virtuosa intachable y amorosa esposa, madre, abuela, y hermana, que para todos era la sabia arbitrante que zanjaba diferencias, si es que surgía alguna, como sucede en más de alguna ocasión en familias numerosas. Para su adorada familia y para todos los que la quisimos, representa una pérdida irreparable.

Increíble que mientras fieras salvajes, víboras, o venenosos insectos nos producen pánico y los eludimos para evitar morir, estamos indefensos ante un insecto tan pequeño, como el mortal zancudo Aedes-Aegypti, contra el cual este gobierno no está haciendo absolutamente nada para combatirlo. 

Me explico: 
Esta semana acompañé a una hija mía al médico (infectólogo), porque por erupción en el cuerpo, dolores en articulaciones y plaquetas bajas, se temía dengue, chikunguña o zika. El diagnóstico fue zika. Sorprendentemente, 5 de los 6 pacientes que esperaban turno, presentaban similares síntomas. 

Dado que el motorista y la cocinera de esta hija, recién habían tenido zika, que otra hija mía, su esposo y mi nieto, el hijo menor, también tuvieron zika hace un mes, y más recientemente nuestro motorista y su esposa habían caído con dengue, en su casa por Panchimalco, veo cómo estas enfermedades se han vuelto una verdadera terrorífica epidemia. 

El doctor nos aseguró que si el Ministerio de Salud (Minsal) no hace algo urgente ya, 2016 representará una auténtica mortandad para nuestra ciudadanía, porque a estas enfermedades se les sumará la influenza A1/H1, -que está ya a las puertas ineludiblemente-, no estando el país (o sea el Minsal), preparado para todo esto junto. Nos contó la decepción que existe en todo el gremio médico contra ese ministerio, por éstas y muchísimas otras graves razones como la falta de medicinas en hospitales. Supimos cómo el zika puede tener terrible repercusión en algunas personas, como el síndrome de Guillain-Barré, existiendo ya algunos casos en el país. Este mal produce parálisis progresiva hasta morir. El dengue hemorrágico puede matar en una semana y el chikunguña también puede ser mortal, o deja enormes secuelas por años.

Alarmante realidad es que a las pandillas se les haya sumado un mosquito igual o peor de letal que ayudará más a diezmar nuestra patria y el Minsal no hace más que ocultarlo. Dicen que prohíbe a los médicos de los hospitales hablar de los muchos (especialmente niños) que están muriendo de estas enfermedades. 

El doctor nos relató que 2016 se vislumbra seriesísimo para El Salvador, informándonos cómo el embajador de Inglaterra había ofrecido un programa de erradicación del mortal mosquito, plantando zancudos machos estériles, pero que el Minsal lo objeta alegando falta de fondos.
Pero sí, -irresponsablemente-, existen caudales para los millones de dólares de propaganda gubernamental (engaña-tontos). Agregó que varios médicos y él, recurrieron a algunos alcaldes, pero el único dispuesto a respaldarlos fue Roberto d’Aubuisson. 

Platicando posteriormente con un querido amigo abogado, recordábamos cómo en los años 50-60, se puso en práctica ese mismo programa de zancudos machos estériles, que erradicó el paludismo en el país. Inconcebible irresponsable actitud ahora del Minsal. 

Esperamos ansiosamente, que el presidente, según ofreció, finalmente tome en cuenta otras opiniones ciudadanas y no solo las de su argolla chavista/comunista/SigloXXI. 


*Columnista de El Diario de Hoy.