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Vladimir Serrano, el rigüero Wolverine

Serrano es un hombre con una discapacidad física, que se ha dedicado al negocio de las riguas. Ha sido nombrado como El Salvadoreño del Mes.

Las riguas Enmanuel gozan de popularidad entre los estudiantes y transeúntes de la Universidad de El Salvador y los alrededores del Parque Infantil. foto edh /cortesía

Las riguas Enmanuel gozan de popularidad entre los estudiantes y transeúntes de la Universidad de El Salvador y los alrededores del Parque Infantil. foto edh /cortesía

Las riguas Enmanuel gozan de popularidad entre los estudiantes y transeúntes de la Universidad de El Salvador y los alrededores del Parque Infantil. foto edh /cortesía

Rodeado de planchas, elotes y hojas de huerta, Vladimir Serrano, mejor conocido como "El rigüero Wolverine", este joven es un ejemplo a seguir por su tenacidad, por ello ha sido nombrado como El Salvadoreño del Mes.

Serrano es un hombre con una discapacidad física, que se ha dedicado al negocio de las riguas, uno de los platos típicos más demandados por los salvadoreños.

Vladimir lleva más de seis años de haber iniciado con la venta de riguas en el centro de San Salvador. Durante ese tiempo, gracias a su dedicación y perseverancia, le ha dado a su familia lo necesario para subsistir.

"Soy un salvadoreño que comenzó con su negocio por la falta de empleo. Decidí aventurarme un poco a trabajar en la calle y ahí comencé", detalló el joven.

De acuerdo con Serrano, en su trabajo le exigían demasiado y por su problema físico le era imposible rendir más, a pesar que trataba de dar lo mejor.

"Después que perdí mi trabajo no encontré nada, fue así como me dediqué a esto. Pero gracias a Dios he salido adelante", agrega Vladimir.

La idea de la venta vino de su mamá, quien lleva más de 29 años en el negocio y con el que logró sacar adelante a sus dos hijos.

Siguiendo los pasos de su mamá, quien vende riguas desde hace 29 años, decidió expandir el negocio y aventurarse.

Para Vladimir, en el mundo del comercio siempre hay días buenos y días malos, como en todo negocio, asegura que eso no le desanima a continuar.

"Lo importante es saber perseverar un poco. Siempre con la mirada al frente, trabajar y ser positivos", confiesa con mucho orgullo el Salvadoreño del Mes.

Su motivación principal es la familia, pues tiene mamá, esposa y dos hijos.

"Cuando comencé con el negocio lo hice yo solo y me daba bastante pena, no por lo que uno hace, sino por mi problema físico y lo que los demás dicen. Fue difícil acostumbrarme al tipo de trabajo, porque la gente se me quedaba viendo y yo me ponía nervioso", expresó Serrano.

Asegura que hay otras personas que también lo han felicitado y motivado para seguir adelante con su pequeño negocio.

Durante la entrevista a Mediolleno.com.sv, explica que como todo trabajo, ha tenido que hacer algunos sacrificios. Debido al trabajo, que le demanda la mayor parte de su tiempo, extraña mucho compartir con sus hijos.

Sin embargo, asegura que levantarse todos los días muy temprano, en búsqueda del sustento para sus hijos, es lo que le da fuerzas para confiar en que en el futuro, ellos lo tomen a bien, se sientan orgullosos de él y se convierta en su ejemplo a seguir.

"Hay que tener fe en Dios y darle el apoyo necesario a nuestros hijos. Es de salir adelante y seguirse rebuscando para sacar adelante a sus familias", concluyó el Salvadoreño del Mes.

Para leer la entrevista completa puede visitar el sitio www.mediolleno.com.sv.

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