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USAID y alcaldía abren centros de apoyo a jóvenes

Son siete Centros de Alcance Por Mi Barrio

Los centros fueron inaugurados ayer por la mañana. Foto EDH/ insy mendoza

Los centros fueron inaugurados ayer por la mañana. Foto EDH/ insy mendoza

Los centros fueron inaugurados ayer por la mañana. Foto EDH/ insy mendoza

LA UNIÓN. Desde ayer, el municipio de La Unión cuenta con siete Centros de Alcance Por Mi Barrio, sitios creados para generar oportunidades a la juventud mediante talleres vocacionales en los que pueden aprender un oficio, pero sobre todo, que los mantenga alejados de grupos y actividades delincuenciales.

Los referidos centros son parte del proyecto de Prevención de la Violencia y el Delito que ejecutan La Agencia de Los Estados Unidos para El Desarrollo Internacional (USAID) y la municipalidad y se ubican en barrio El Centro, Las Flores, San Carlos, colonia La Esperanza, los cantones Agua Escondida, El Coyolito y Condadillo.

El proyecto tiene un costo de un millón 200 mil dólares de los que USAID aportó 504 mil y la alcaldía un monto de 305 mil dólares.

El resto son parte de las colaboraciones y voluntariados de las mismas comunidades en que se instalaron los centros a través de horas sociales y el acompañamiento de la empresa privada.

La critica

Pese al esfuerzo, pobladores de La Unión critican que, al menos en el local ubicado en barrio El Centro, al que llegarán niños y jóvenes para entretenerse sanamente, la alcaldía haya construido, a pocos metros, locales en los que funcionarán establecimientos dedicados a la venta de bebidas embriagantes.

Aclaran que son negocios que antes funcionaron en el sitio donde actualmente se construye el parque de La Familia y que fueron reubicados por la municipalidad.

Jorge Isabel Reyes es un anciano que vive a pocos metros del lugar y consideró que "esta bonito el proyecto para prevenir a los jóvenes y niños, pero creo que el alcalde no se puso a pensar, cuando decidió poner esos chupaderos donde habrá bolos haciendo relajos y eso les puede afectar".

Otro habitante es Miguel Rubio, quien dice que "el bolo cuando anda en su onda no atina y orina en cualquier lugar sin importar si hay gente viéndolo o no, imagínese cuando estén funcionando esos chupaderos y los cipotes saliendo o entrando de los talleres, puede ser un riesgo".

El párroco Agustín Romero, de la iglesia San Carlos Borromeo, detalló que es positivo el proyecto y que la Iglesia tendrá su participación en el programa de los valores y los principios cristianos.

Referente a los locales donde se venderá bebidas embriagantes indicó "todo tiene que acondicionarse y eso tiene que tomarse en cuenta, así como hay leyes que no permiten estos lugares cerca de los centros educativos; y si esos serán chupaderos, de ninguna manera pueden estar funcionando, eso es como estarse contradiciendo con los valores, los principios y la mente sana que se quiere cultivar".

Miguel Reyes es el coordinador del proyecto por parte de la municipalidad y al consultarle sobre los locales en las cercanías del centro dijo que "no sabría dar una respuesta por la parte de imagen, no se había previsto eso, pero se va a regular la venta de bebidas".

Ezequiel Milla, edil de La Unión, explicó sobre el tema que "hemos buscado los lugares donde hay violencia, prostitución, trata de persona y todo eso alrededor, no hemos buscado lugares más tranquilos porque queremos recuperar esos lugares y que esas familias se encaucen a lo bueno y vengan con sus hijos a formar parte de los talleres"

Harold Sibaja, director del proyecto de USAID, se limitó a decir que desconoce el funcionamiento de esos lugares y que de haber problema, el alcalde debe resolverlo.

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