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Temblores tienen en vilo a vecinos de Conchagua

Temblores dañaron 10 viviendas, según Protección Civil. Hay alerta naranja en la zona

Don José Ochoa observa lo que queda en pie de una de las paredes de su vivienda en caserio El Carreto de cantón  Piedras Blancas en Conchagua. 

Don José Ochoa observa lo que queda en pie de una de las paredes de su vivienda en caserio El Carreto de cantón  Piedras Blancas en Conchagua.  | Foto por Carlos Segovia

Don José Ochoa observa lo que queda en pie de una de las paredes de su vivienda en caserio El Carreto de cantón  Piedras Blancas en Conchagua. 

LA UNIÓN.  En Conchagua llueve sobre mojado, en la zona costera las mareas vivas han inundado viviendas, mientras que en el caserío El Carreto, al menos seis casas resultaron dañadas por un enjambre sísmico que inició la noche del martes y que tiene sumidos entre temor y nervios a los habitantes del municipio, y de sus vecinos de La Unión. 

Jorge Meléndez, director de Protección Civil, confirmó que son 10 las viviendas dañadas a consecuencia de los movimientos de tierra.

La situación ha generado temor entre los habitantes de Conchagua y La Unión, quienes desde las 8:35 de la noche del martes que inició el enjambre,  no han dormido bien por estar pendientes de cada movimiento de tierra.

Muchos de los vecinos prefieren pasar la noche en los patios de las viviendas, por miedo a que en caso de sismo, esta les vaya a caer encima.

En El Carreto, los habitantes  temen que los temblores  y las fuertes lluvias que caen en la zona, vuelvan vulnerables las edificaciones y que con ello las paredes y techos colapsen.

María Bonilla es una de las afectadas, pues  una parte de las paredes de su vivienda  resultó dañada.

Además, la casa  está amenazada por unos paredones de tierra y piedra que podrían colapsar con futuros sismos.

A pesar del peligro, no pueden abandonar sus casas  porque no tienen donde ubicarse.   “En las noches, cuando sentimos que está temblando lo que hacemos es salirnos y esperar que pase porque no tenemos ni plásticos para hacer algunas ramadas provisionales y pasar la lluvia o el sereno cubiertos”, dijo.

Otro de los afectados es José Ochoa. Una parte de la pared  de su vivienda de bahareque, fue destruida.  Ha improvisado un puntal para retener lo que aún queda en pie.

 “Desde el primer temblor estoy durmiendo en el corredor de la casa de una hija porque no tenemos plásticos ni láminas para poner y protegernos, nadie ha venido ayudarnos”, lamentó.

Es una falla
Sobre el enjambre, Lina Pohl, ministra de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), dijo que la sismicidad que se está registrando en  Conchagua no está vinculada  al volcán Chaparrastique.   

Aseguró que  “son fenómenos que se dan en una zona sísmica, donde hay fallas importantes y que en años anteriores se han dado situaciones similares”.

Sus palabras son coincidentes con las de Jesús Bonilla, una habitante de la zona, quien asegura que en 1988, 1991 y más  recientemente en 2013, ya se habían registrado situaciones similares.

“Lo de hoy no es nada, en 2013 hubiera visto como se mecía todo”, relató la mujer.

Ante la situación sísmica,   Protección Civil declaró alerta naranja para Conchagua y amarilla para La Unión. 

Pedro Machado, delegado municipal  de Protección Civil, dijo que están haciendo las inspecciones en todas las zonas donde hay viviendas  agrietadas o con  paredes derrumbadas.

La ayuda inmediata que están dando son  víveres a las familias afectadas y  están por facilitarles láminas para que se cubran.

La Marejada afectó nuevamente a  unionenses

Las mareas altas afectaron por tercer día consecutivo la costa oriental del país. En La Unión hubo calles inundadas

LA UNIÓN. Los pobladores de las comunidades costeras de sector Campo Villalta, El Estero y La Playa en el barrio San Carlos, en la cabecera, siguen afectados por las mareas altas.
Lo que tiene más preocupados a los lugareños y pescadores es que el nivel del agua sobrepasó los límites marcados con cada marea durante la última década, pues incluso llegó hasta  la calle principal del barrio San Carlos. Durante las madrugadas de miércoles y jueves, se mantuvieron despiertos para estar pendientes del ingreso del agua a las viviendas.
Leticia Sánchez vive en la zona del estero y dijo que las últimas mareas fueron altas y que la preocupación de los vecinos es que al mismo tiempo que ingresa la marea, está lloviendo y que eso agrava la situación.  
Adán Fuentes tiene 67 años de vivir en el sector y  dijo que han pasado varios fenómenos de inundaciones y mareas altas, pero nunca habían llegado hasta la calle principal. 
Álvaro Figueroa, de Protección Civil Municipal, dijo que monitorean el fenómeno y que  hasta ayer por la tarde solo reportaban casas anegadas sin daños mayores.
En Usulután, las condiciones de Salinas El Potrero en Jiquilisco, y la isla La Pirraya  fueron similares.

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