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Siémbrelas, cuídelas y serán parte de su dieta

Muchos condimentos y hortalizas se pueden cultivar en un espacio pequeño, en macetas o canastas dentro de la casa

Siémbrelas, cuídelas y serán parte de su dieta

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Siémbrelas, cuídelas y serán parte de su dieta

A todos nos gusta comer platillos saludables, higiénicos, nutritivos y con sabores especiales. Afortunadamente, muchas plantas que le dan el toque especial a la ensalada o a la salsa que condimenta nuestros alimentos, se pueden cultivar en casa, constituyendo nuestros jardines comestibles.

Estos no demandan gran cantidad de espacio, se pueden realizar en una pequeña área del jardín urbano o recipientes en que las plantas comestibles se desarrollan de forma excelente y, además, brindan un atractivo de colores y formas que embellecen nuestro entorno.

No existen reglas que digan qué vegetales y flores no se pueden mezclar.

Por ejemplo, podemos mezclar cultivares de perejil, lechuga, menta, apio, jengibre, chile, rábanos, zanahorias, tomate, espinaca, albahaca, malanga, chufle entre otras especies que brindan diversos colores de follaje y fortalecen nuestra dieta.

Lo importante es que aprovechemos nuestro tiempo libre en darle mantenimiento a la producción del jardín comestible, de tal forma que decore y, al momento de consumirlos, cosechemos la porción que necesitamos, garantizándonos la frescura y, especialmente, el origen, para que no estemos en duda que si el manojo de rábanos que compramos se haya producido en las riberas de ríos contaminados o se les haya aplicado excesos de químicos que resalten contaminantes por concentración residual tóxica. Lo más probable es que usted diga que eso mucho cuesta y es más fácil comprarlos.

Pero perderá la oportunidad de poner a prueba su creatividad, de educar a su familia en la importancia de proteger y desarrollar las plantas y no tendrá la oportunidad de consumir alimentos frescos que sumarán, como virtud, ser fruto de su esfuerzo.

Establecer un jardín comestible puede ser, además, una manera de unir a toda la familia en un solo proyecto que fomente el amor por la naturaleza y con un poco de dedicación, incluso puede ser una fuente adicional de ingresos si se decide a vender parte de lo que produce.

Usted contará con un jardín generador de colores, aromas, sabores y autorrealización.

Fertilización

En el Vivero San Andrés impulsamos la ejecución de jardines comestibles y damos gratis la asesoría necesaria. Basta que llame al 2305-0871.

Tome en cuenta que incluso no tendrá grandes gastos, sino la oportunidad de aprender.

Es una práctica común en el primer mundo, aprovechar todos los desechos vegetales de los alimentos y la biomasa de las plantas para fabricar los fertilizantes que el jardín comestible necesita.

Recordemos que todo lo que una planta consume en su vida, lo regresa al descomponerse. Por ejemplo, si queremos crear fertilizantes naturales, ricos en potasio, que es un macro nutriente, este se obtiene de la pulpa del coco, de la cáscara del cacao y la cáscara de guineo.

Si la intención es brindarle nitrógeno, se obtiene de todas las leguminosas como el frijol, ejote, entre otras.

Es posible que al establecer su jardín comestible tenga algunos fracasos, pero serán mínimos y parte del aprendizaje. Luego tendrá abundantes platillos de su exclusividad.

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