Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

La siembra de árboles es una fuente de ingresos

b Puede establecer un proyecto y asegurar una forma de vida después de jubilarse

El paterno, igual que otros árboles, no necesita de grandes cuidados y se aprovechan frutos y madera. Foto edh / Archivo

El paterno, igual que otros árboles, no necesita de grandes cuidados y se aprovechan frutos y madera. Foto edh / Archivo

El paterno, igual que otros árboles, no necesita de grandes cuidados y se aprovechan frutos y madera. Foto edh / Archivo

Cualquier etapa de la vida es buena para iniciar el establecimiento de cultivos que nos aseguren frutas, madera, medicina y sus derivados.

No necesariamente en grandes extensiones de terreno. Quien cuenta con una propiedad rural puede buscar las especies que mejor se adaptan a este terreno y plantarlas. Será una forma de asegurar la productividad e ingresos adicionales que bien pueden ser una fuente estable de ingresos al concluir la etapa laboral en la vida de cualquier persona. Tras la jubilación habrá más oportunidades.

Cuidados

Desde el establecimiento de una plantación hasta que se encuentra en pleno rendimiento, transcurrirán algunos años. La satisfacción de ver su desarrollo y proyectarse al momento en que se empiecen a obtener los beneficios, ayuda a cualquier persona a mantener el interés. Es como un sistema de ahorro que brindará utilidades cuando se desarrolle.

El inicio del invierno es adecuado para empezar a sembrar. Si se toma en cuenta la demanda de alimentos, madera y medicinas, se pueden trazar metas, definir lo que se quiere cultivar.

El mayor beneficio es garantizado por la creatividad e innovación de procesar diversos sucedáneos del producto original, básico o fresco como se conoce a la materia prima de cualquier producto que se vende en el mercado final.

Hay muchas especies que no necesitan grandes cuidados. Puede sembrar aguacate, níspero, limón pérsico, naranja, arrayán, paterna.

O hacerlo con irayol, guayabo, cortez blanco, volador, Brasil, guanabo, teca, caulote, guiliguiste, cincho, zapotillo, chaya, nacascol, copinol, heliconias, eucalipto, bario, guachipilín, quina, teberinto.

Algunos frutales rústicos como achiote, arrayán, nance, guayabo, paterno, brindan sus primeras cosechas a los tres años de plantados y se pueden procesar.

El achiote se puede vender molido en bolsitas. De guayabas, arrayanes y otras frutas se pueden preparar diferentes jaleas o extractos.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación