Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Sembrar árboles frutales abre espacio al progreso de todos

Cultivo, procesamiento y búsqueda de mercados son áreas en las que se necesita el trabajo de muchos

La papaya tiene amplia demanda fresca, en néctares, dulces, conservas y muchas otras formas. foto edh

La papaya tiene amplia demanda fresca, en néctares, dulces, conservas y muchas otras formas. foto edh

La papaya tiene amplia demanda fresca, en néctares, dulces, conservas y muchas otras formas. foto edh

La megatendencia actual en el discurso de la buena alimentación, induce al consumo de frutas y verduras.

En función de esta tendencia y muy sostenible para una alimentación ideal del ser humano, quienes gracias a Dios vivimos en la región tropical del planeta tierra, tipificada como la región de mayor biodiversidad, debemos aprovechar encausando nuestros esfuerzos en la producción de frutas.

La mayoría de población que no dispone de tierras para hacer cultivares puede involucrarse en la elaboración de sucedáneos de la diversidad de frutas tropicales y otros en el campo de envasado etiquetado y mercadeo de estos productos.

Así se puede dar forma a cadenas de producción y convertir a El Salvador en una maquinaria de procesamiento, producción, comercialización, conservación, distribución y exportación de nuestra riqueza frutícola.

Son muchas las frutas que se pueden plantar y no requieren de cuidados complicados

De ellas destacan mango, cacao, arrayán, guayabo, anona, plátano, níspero, mamey, guanaba, achiote, rambután. Otras opciones con buena demanda en el mercado local y extranjero son carambola, guineo de seda, marañón común, marañón japonés, naranja Valencia, limón pérsico, naranja victoria, limón indio, chirimuya, nance, sunza, sincuya, zapote, aguacate, paterno, ojushte, tamarindo, morro, níspero extranjero o viva, palo de pan.

Se pueden obtener buenos resultados además estableciendo plantaciones de carao, pacaya, coco, guaycume, zapotillo, granadilla, maracuyá, manzana de agua, nogal, macadamia, entre otras bondadosas especies que se desarrollan en el 90 % de nuestro pequeño y promisorio país.

Es un esfuerzo en el que se pueden involucrar muchas personas, desde sembrar el arbolito hasta disfrutar las cosechas en los supermercados y más aún en su mesa.

Es un momento óptimo para buscar asesoría a fin de plantar las especies más adecuadas a las condiciones de cada terreno, establecer y preparar las áreas de siembra, definir las especies que se van a comprar.

Las plantas son un bastión ecológico, medicinal, alimenticio, industrial y todo lo que los humanos necesitamos.

Son los mejores filtros ambientales, ya que en su proceso natural se quedan con el bióxido de Carbono, quedándose con el Carbono para formar sus lípidos y glucosa y liberando el Oxígeno que respiramos.

Son bastiones para detener la erosión, regular los climas rompiendo las termales.

Un desierto es muerte y un bosque es vida. Además, los mantos de agua se protegen con bosques, no por decretos.

Sembrar arboles en general, es una obligación histórica para todo ser humano y revierte la tendencia de una generación destructora del medio ambiente.

Para nuestra realidad, en la que buena parte de salvadoreños está en la frontera de la desnutrición, es indispensable que actuemos por nuestros medios al generar alimentos y aprovechar las bondades de la flora tropical y explosiva creatividad de cada uno de nosotros.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación