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Saquean otra vez escuela especial en Cojutepeque

Es el tercer robo desde diciembre pasado. Los ladrones se llevaron artículos valorados en unos $4,000

La escuela de educación especial general Adolfo Blandón, en Cojutepeque, ha sido blanco constante de delincuentes que la saquean ante indiferencia de autoridades. Fotos EDH / Diana Escalante.

La escuela de educación especial general Adolfo Blandón, en Cojutepeque, ha sido blanco constante de delincuentes que la saquean ante indiferencia de autoridades. Fotos EDH / Diana Escalante.

La escuela de educación especial general Adolfo Blandón, en Cojutepeque, ha sido blanco constante de delincuentes que la saquean ante indiferencia de autoridades. Fotos EDH / Diana Escalante.

Los alumnos del turno matutino de la escuela de educación especial general Adolfo Blandón, en Cojutepeque, tuvieron que regresar ayer a casa sin haber recibido sus clases.

Los maestros los despacharon para quedarse arreglando el desorden que dejaron unos delincuentes que —por tercera vez desde diciembre pasado— robaron varios artículos que se usaban como parte de los planes de enseñanza para niños y adolescentes con capacidades especiales.

Entre el botín había televisores, uno de pantalla plana que estaba completamente nuevo, pues todavía no se había utilizado.

Los sujetos también hurtaron grabadoras, reproductores de discos y una computadora, que también era de pantalla plana.

Los docentes calcularon las pérdidas en unos 4,000 dólares; la mayoría de objetos, según dijeron, habían sido donados a la escuela por organizaciones sin fines de lucro.

Entre lágrimas, una maestra relató que un estudiante del turno vespertino ingresó al salón de clases y lo primero que vio fue que no estaba el televisor y el reproductor de discos.

"Señorita, falta lo que estaba aquí", le dijo asombrado el niño, como de 7 años, mientras señalaba un mueble pequeño donde hasta el viernes pasado estuvieron los aparatos.

Se presume que el atraco fue cometido la noche del sábado, pero fue hasta como a las 10:00 de la mañana del domingo que los empleados de la escuela se percataron de eso.

Este año, los alumnos empezaron a crear un huerto en la zona verde de la institución, pero el viernes se marcharon a sus casas y se olvidaron de echarle agua a los cultivos.

El domingo, una profesora se puso en contacto con la directora y le pidió autorización para ir a regar el sembradío para que no se secara.

Cuando la empleada llegó al lugar, acompañada por un vigilante privado que trabaja en la colonia, descubrieron que los balcones de las ventanas de la dirección y de algunos salones de clases habían sido doblados y otros cortados.

De inmediato llamaron a la Policía y al resto de docentes; cuando llegaron fueron revisando cada salón de clases para verificar qué se habían robado y cuáles fueron los daños materiales que provocaron los delincuentes.

La cerradura de la única entrada de la escuela no estaba forzada, por ello los maestros sospechan que los delincuentes irrumpieron en el lugar por un muro perimetral que colinda con una cancha.

El Diario de Hoy pudo constatar ayer que solo una parte de la pared tiene alambre razor, pero algunos trechos ya están dañados. El resto del muro solo tiene vidrios de botellas que fueron incrustados en el cemento.

La zona es desolada y solo es utilizada como atajo para llegar a una colonia, lo que permite a los hampones cometer sus fechorías con facilidad sin ser sorprendidos.

Sin ayuda del Mined pese a racha de asaltos

Este hurto es el tercero que se registra desde diciembre; de acuerdo con los profesores, todavía no se habían repuesto de ese robo cuando volvieron a ser golpeados con un nuevo hecho delictivo.

A mediados de enero, los ladrones irrumpieron en el plantel y se llevaron ocho computadoras, que tenían un valor de ocho mil dólares.

"Esa vez solo nos dejaron los cajones y unas pantallas que tenían un pedazo de tirro donde decía: 'dañada', quizás por eso no se las llevaron", expresó una maestra.

La comunidad se siente atada de manos ante este problema pues, según publicaciones periodísticas, varias veces, en años pasados, han sido víctimas de los delincuentes sin que el Ministerio de Educación les dé respuesta.

Algunos maestros aseguraron que delegados del Ministerio les han dicho que carecen de presupuesto para avalar el contrato de un vigilante.

Tampoco les permite hacer actividades para recoger fondos ni pedir dinero a los estudiantes porque eso es "recargar a los padres de familia".

Los maestros señalaron que, hasta hoy, la escuela tampoco ha recibido el bono que da el Ministerio de Educación, pero del que tampoco podrán echar mano para enfrentar el problema de inseguridad.

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