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Salvadoreños recuerdan a sus difuntos de día y de noche

Abarrotaron los 573 cementerios del país

Salvadoreños recuerdan a sus difuntos de día y de noche

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Salvadoreños recuerdan a sus difuntos de día y de noche

Miles de familias escogieron no sólo el día, sino también la noche para visitar ayer cementerios privados de San Salvador y Soyapango y de esa forma peculiar recordar a sus seres queridos que ya partieron.

A la luz de las velas, flores y acompañados de mariachis los capitalinos permanecieron un momento con sus difuntos en el camposanto situado sobre la carretera de Oro en Soyapango.

Los 573 cementerios a nivel nacional lucieron adornados por la vistosidad de flores que los salvadoreños colocaron en las tumbas de sus seres queridos. Y es que ayer se conmemoró a los fieles difuntos.

Fue un día para recordar a los que ya partieron. Algunos visitaron los camposantos y elevaron oraciones por ellos. Otros pagaron para que los músicos tocaron las melodías que más les gustaban a sus parientes ausentes.

Otras personas organizaron una actividad familiar, tanto que llevaron sillas, alimentos, bebidas y hasta cocina para preparar alimentos y almorzar junto a las tumbas.

"Es un momento para recordar y dar a gracias a Dios por la vida. Nosotros nos estamos aquí hasta que cierra el cementerio", expresó Reina Granados, quien visitó la tumba de su hermana en el cementerio La Bermeja, en San Salvador.

Los camposantos Los Ilustres y Jardines del Recuerdo, en la capital, también tuvo afluencia de visitantes.

Agentes de la PNC y del CAM brindaron la seguridad, don dispositivos desplegados en los principales cementerios.

Conmemoran en San Miguel

Francis Ramírez, de 26 años, llegó desde las 7:00 de la mañana de ayer junto a su esposo al cementerio general de San Miguel a enflorar la tumba de uno de sus hijo gemelos, que cumpliría 6 años, y que falleció a los 4 meses después de nacer.

"Desde hace seis años vengo, le decoro toda la tumba y permanecemos casi todo el día, mi niño murió a los cuatro meses de nacido pero me quedó su hermano", aseguró.

Las ventas también abarrotaron la entrada y pasillos del cementerio, no faltaron las flores que se encontraban a precios accesibles al bolsillo de los visitantes.

Entre las actividades que se llevaron acabo en el camposanto fue una misa para los miembros de la Fuerza Armada caídos en batalla.

En La Unión, el cementerio también lució aglomerado, aunque muchas de las tumbas lucían descuidadas, todo lo contrario a lo que sucedió en San Miguel, donde la mayoría estaba arreglada y pintada.

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