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Salvadoreños oran por la transfiguración del país

Decenas de miles de salvadoreños recordaron una vez más el pasaje del Evangelio en el que Jesucristo se llena de gloria ante sus discípulos en el Monte Tabor, la fiesta titular de la República de El Salvador

La ceremonia finalizó con alabanzas y aplausos de los fieles católicos que año con año acuden a este acto multitudinario. Poco después cayó la lluvia.

La ceremonia finalizó con alabanzas y aplausos de los fieles católicos que año con año acuden a este acto multitudinario. Poco después cayó la lluvia.

La ceremonia finalizó con alabanzas y aplausos de los fieles católicos que año con año acuden a este acto multitudinario. Poco después cayó la lluvia.

"Hermanos en Cristo Jesús, quiero invitarlos a escuchar la voz del Transfigurado, pidámosle que nos indique qué tenemos hacer para transformar nuestras vidas y colaborar en la transformación del país y del mundo entero", fue la petición del Arzobispo José Luis Escobar Alas, durante los actos en honor del Divino Salvador del Mundo, Patrono de la República.

Con esta invitación, las máximas autoridades de la Iglesia Católica presidieron el misterio de la Transfiguración que narran los evangelios de San Mateo, San Marcos y Lucas en las Sagradas Escrituras.

Monseñor Carlos Chavarría, de la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús, también enfatizó la importancia de escuchar la voz del Hijo de Dios para interceder por los problemas de violencia que vive el país.

Desde la mañana, las vísperas de la Transfiguración comenzaron con la procesión del Santo Patrono hacia las iglesias El Calvario y la basílica del Sagrado Corazón de Jesús.

Vestido con una túnica roja aterciopelada, con hilos dorados y una banda azul y blanco, la imagen se hizo acompañar 14 hermandades locales y del interior del país, quienes portaban sus estandartes y entonaban las alabanzas al compás de las bandas musicales militar y la de Jesús de la Reseña.

El cortejo también congregó a miles de fieles, algunos de ellos portaban pequeñas banderas las cuales ondeaban mientras marchaban por el Centro Histórico de San Salvador.

Así, bajo ese ambiente de solemnidad, el Divino Salvador del Mundo llegó a la basílica, donde el padre Carlos Chavarría salió a su encuentro y luego ofició la eucaristía e invitó a los fieles a tener un encuentro personal con Él y dejar que transforme sus vidas.

Una vez finalizada, la imagen fue colocada en la carroza oficial, decorada con ángeles, flores naturales conocidas como "aves del paraíso", y los emblemas del Vaticano que evocan la canonización de los papas Juan Pablo II y Juan XXIII, como tema central.

Algunos símbolos son representativos del pontificado de estos grandes papas, como los escudos que identifican el papado de cada uno de ellos. Además, incluyó la tiara papal que está en la mano de uno de los ángeles y el báculo.

Y como ya es tradición, el patrono cambió de ropajes, pasando de rojo carmesí a tono perlado con un manto fucsia brocado con hilos dorados, e iniciar su marcha hacia la Catedral Metropolitana.

"La Bajada"

Cerca de 60 hombres y mujeres cargaron en hombros al Patrono para celebrar el acto de la Transfiguración, del cual fueron testigos miles de salvadoreños que participaron en la solemne procesión que recorrió 14 cuadras del Centro Histórico de San Salvador y culminó el peregrinaje en el atrio principal de la Catedral Metropolitana con "la Bajada".

La imagen del Santo Patrono fue colocada sobre un globo terráqueo, ubicado frente a la Catedral y sobre la cúspide de una elevada columna de madera, cuyos costados estaban decorados con imágenes religiosas y citas bíblicas.

De esta manera, miles de devotos revivieron una vez más la Transfiguración de Jesucristo, justo en el momento en que el globo se abrió y el Divino Salvador del Mundo ingresó a la columna, de la que surgió minutos después con vestiduras blancas resplandecientes y entre fuegos artificiales, aplausos, música y cantos, fue ovacionado por la comunidad católica, mientras ondeaban sus pañuelos y las lágrimas afloraban la fe de los fieles congregados.

Esta ceremonia religiosa, que representa la Transfiguración de Jesucristo en el monte Tabor, es uno de los puntos culminantes de las tradicionales fiestas que se celebran en honor del Divino Salvador del Mundo.

El Arzobispo de San Salvador, Monseñor José Luis Escobar, encabezó los actos acompañado del Obispo Auxiliar, Monseñor Gregorio Rosa Chávez, sacerdotes y seminaristas.

En la ceremonia también participaron el presidente Salvador Sánchez Cerén y su esposa, así como el alcalde de San Salvador, Norman Quijano, sus hijas y miembros del Concejo.

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