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SANTA ANA

Ruido de negocios afecta a residentes y pacientes de hospitales

Exigen a las autoridades de la alcaldía de Santa Ana hacer cumplir la ley. Problema se ha agravado desde hace al menos cuatro años

Tanto los vecinos como los pacientes de los hospitales son afectados por el ruido que ocasionan los negocios

Tanto los vecinos como los pacientes de los hospitales son afectados por el ruido que ocasionan los negocios | Foto por Iris Lima

Tanto los vecinos como los pacientes de los hospitales son afectados por el ruido que ocasionan los negocios

SANTA ANA. Para Beatriz de Caballero, madre de un bebé de un año y habitante de la colonia Santa Marina, la llegada del fin de semana es motivo de preocupación. La razón es el irrespeto al derecho de descanso que tiene y que algunos propietarios de locales de comida ubicados cerca de la plaza Ecuador, conocida como “El Triángulo”, sobre la 2a. Calle Oriente y 2a. Avenida Norte le niegan.

La música estridente hasta altas horas de la madrugada, sobre todo los viernes y sábado, les impide tener un descanso adecuado. Pero el problema no es solo para ella y sus vecinos, sino también para los pacientes que se encuentran ingresados en el hospital nacional San Juan de Dios y el hospital privado Climesa. Este último está apenas a unos pasos de donde se encuentran estos establecimientos.

La queja es que a pesar de las constantes denuncias hechas desde hace varios años, amparados en la ordenanza reguladora de la contaminación ambiental ocasionada por la emisión de sonidos estridentes en el municipio, la alcaldía nunca ha tomado cartas en el asunto y la situación ha ido empeorando.

“Se ha buscado en todas las oficinas que hemos podido tocar puertas”, explicó la suegra de Beatriz, María Eugenia Caballero, quien tiene 22 años de residir en la zona y cuatro años de gestionar ante diversas autoridades locales la solución del problema, sin que hasta la fecha le hayan resuelto.

Para Beatriz, la situación es intolerable, al punto que “muchas veces, nos vamos a la casa de mi mamá para que mi hijo pueda dormir, porque aquí no se puede”.

Ambas mujeres, con el apoyo de vecinos e incluso de la administración del hospital Climesa, firmaron una carta en diciembre de 2014 y la presentaron al delegado contravencional de entonces, Edwin Hurtado, quien no la aceptó aduciendo que hacían falta documentos.

Sin embargo, la volvieron a llevar un mes después y esta sí fue recibida, más nunca respondida.

Ante la desidia de la administración anterior, decidieron interponer una denuncia ante la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), la cual está documentada en el expediente SA-0046-2015, y que resolvió el 25 de agosto pasado. 

En ésta ordenan al actual alcalde, Mario Moreira, y su concejo municipal “adoptar medidas que estime oportunas a efecto de dar una respuesta inmediata a la solicitud hecha por las personas antes mencionadas, garantizando el respeto de sus derechos humanos”.

Versión municipal

Ante esto, Valerio Marroquín, juez contravencional municipal, aseguró que en esta zona no sólo se trata del ruido estridente, sino de una serie de anomalías detectadas y que datan desde la administración anterior.

Por ejemplo, aseguró que pese a que el anterior juez contravencional declaró dicha zona “libre de ruido” por estar a poca distancia de hospitales, “pocos días antes de que finalizara la administración pasada les otorgaron permisos de música en vivo, de eventos especiales, con un costo de $4.12 el permiso. Hay ciertos comportamientos que la administración no sabe cómo han llegado”, lamentó Marroquín.

Agregó que cuando llegaron a la alcaldía, en mayo pasado, encontraron doce expedientes contra un establecimiento que nunca se resolvieron. “Mencionan que desconocen por qué no se sustanció (argumentó), que por qué en algunos casos se hicieron decomisos y no aparecen las actas. Hay varios procesos pendientes”, dijo el funcionario municipal.

Sin embargo, aseguró que aunque ha sido un problema heredado están en la mejor disposición de solventarlo.

“Lo único que les pedimos a los afectados es un poco de tiempo. Para finales de este año esperamos haber resuelto. Nosotros ya tenemos una propuesta para que los comercios que están funcionando acaten las recomendaciones que la municipalidad establezca”, aseguró el juez contravencional.

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