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Roberto Murray Meza "Era una oportunidad valiosa para crear un nuevo liderazgo"

Crecimiento. La inspiración de CALI nació en el Aspen Institute, en Colorado. Ahora son más de 200 miembros los que le dan vida al programa

Según Roberto Murray Meza, ahora CALI se proyecta a 10 años más. Foto EDH / lissette monterrosa

Según Roberto Murray Meza, ahora CALI se proyecta a 10 años más. Foto EDH / lissette monterrosa

Según Roberto Murray Meza, ahora CALI se proyecta a 10 años más. Foto EDH / lissette monterrosa

La Iniciativa de Liderazgo Centroamericano (Central América Leadership Initiative, CALI) busca forjar una nueva mentalidad en los líderes de la región. A diez años de haberse creado, Roberto Murray Meza, su fundador, describe este programa y sus desafíos.

¿Cómo nació CALI?

Tenemos que remontarnos al origen del Instituto que creó este programa y ese Aspen Institute, que fue fundado en Colorado hace 60 años por empresarios que tenían una visión de que el hombre educado era el que mejor podía realizar la plenitud de la persona y que la educación fundamentalmente estaba en la lectura de los clásicos de la civilización occidental.

En la década de 2000, algunas personas que trabajan en este instituto decidieron crear capítulos a nivel mundial y empiezan a desarrollarse personas que se dedican a la reflexión y al estudio de los textos clásicos en África, India, Europa, Sudamérica. Se comienza a crear una red mundial.

Es en esos años, que yo me doy cuenta de este programa y me pareció que era excelente para que grupo pequeño de personas discutiera alrededor de un texto que nunca han leído y pudieran enfrentar algunos de los grandes desafíos de su propia realización y la de la sociedad misma.

Empezamos a estudiar la posibilidad de traerlo a Centroamérica y creímos acertadamente que para traerlo a Centroamérica había que ponerlo a prueba, ya que esta era una oportunidad valiosa para crear una nueva mentalidad en Centroamérica, un nuevo liderazgo.

¿Cómo se concreta la idea en Centroamérica?

Nos reunimos en el INCAE, en Costa Rica en 2004, un grupo pequeño de centroamericanos. Éramos alrededor de unos 20, entre ellos don Fabricio Altamirano, doña María Eugenia Brizuela de Ávila, don Ricardo Sagrera, su servidor y algunas personas más y discutimos este tema y decidimos que queríamos traer esa experiencia a Centroamérica para ofrecérselas a los líderes jóvenes, a los líderes que estaban realizando no solo un éxito profesional y empresarial, sino que buscábamos que su éxito fuera más allá del material, algo que les permitiera a ellos desarrollar un estilo personal, fundamentado en valores.

¿Como fue ese trabajo de reunir a todos estos líderes?

No fue muy complicado porque una vez aprobado el proyecto y tomada la decisión de que íbamos ir adelante, fue que se les encomendó a los grupos promover cuatro líderes. Cuando regresamos a El Salvador junto a Fabricio Altamirano y María Eugenia Bri zue la, nosotros fuimos los que escogimos a otros líderes, y poco a poco fueron recomendándose en cada uno de los seis países.

¿En qué consiste el programa?

Consiste en una reunión dos veces al año, esta dura una semana donde se procede con esta metodología de lectura, reflexión, asimilación de lecciones aprendidas y aplicación en la vida profesional que tiene cada quien. Después de cuatro sesiones (tres se realizan en Centroamérica y una en Aspen), cada una de las personas que se someten al programa se compromete con un proyecto.

¿Que características debe tener un CALI Fellow (socio)?

Para empezar el grupo, nosotros, queríamos que tuviera un perfil aproximadamente del 50 % de empresarios y profesionales, un 25 % de funcionarios de gobierno y un 25 % provenientes de ONG. Ese era el patrón, adentro de esto lo que se buscaba era candidatos que tuvieran cierta madurez emocional y que hubieran comenzado exitosamente el camino de su desarrollo profesional, que no fuera gente recién salida de la universidad, sino que tuviera varios años de experiencia profesional.

Segundo, se buscaba también personas con un espíritu de servicio y que los líderes en alguna forma contribuyeran al desarrollo de Centroamérica y que buscaran la forma de solidarizarse con la situación de sus países y hacer algo por mejorarla. Que sus proyectos fueran ya un paso para la mejora de Centroamérica.

Al ver proyectos como Glaswing International y otros que benefician a miles de personas, ¿qué significa para usted que sembró esa semilla en los líderes para hacer un cambio por la región?

Me siento orgulloso que estas personas han aceptado el desafío, han acudido al reto que tiene nuestra región y nuestro país y están trabajando en proyectos de esta naturaleza, quizá la gratificación más grande para mí es que mi hija Cristina ha sido invitada a participar en el programa de CALI.

¿Qué es lo que sigue?

Se va a someter a una discusión para proyectar el programa unos 10 años más y se buscarán nuevamente perfiles de personas que puedan beneficiarse del proyecto y contribuir al beneficio de la región.

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