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Recicladores rehúsan irse a relleno sanitario

b La alcaldía de Santa Ana prevé trasladar a las chatarreras cuando entre en operaciones el relleno sanitario

Uno de los propósitos de la alcaldía al trasladar a las recicladoras es evitar el hurto de tapaderas. foto edh / CRISTIAN DÍAZLos negocios de materiales reciclados no sólo ocupan casas, sino que también se toman parte de aceras y vías. Foto edh / Cri

Uno de los propósitos de la alcaldía al trasladar a las recicladoras es evitar el hurto de tapaderas. foto edh / CRISTIAN DÍAZLos negocios de materiales reciclados no...

Uno de los propósitos de la alcaldía al trasladar a las recicladoras es evitar el hurto de tapaderas. foto edh / CRISTIAN DÍAZLos negocios de materiales reciclados no sólo ocupan casas, sino que también se toman parte de aceras y vías. Foto edh / Cristian Díaz

SANTA ANA. Mientras la municipalidad santaneca pretende eliminar de la ciudad a las llamadas chatarreras, los encargados de estas aseguraron que es una medida que les generará pérdidas económicas debido a que dicho negocio ha decaído en los últimos meses.

Y llevarlo a otro sitio se agravará la situación, coincidieron algunos consultados.

El gerente de medio ambiente de la alcaldía, Máximo Valdés, explicó que la medida prevé implementarse cuando entre a funcionar el relleno sanitario, que se encuentra en el cantón El Zompopo, entre los límites de Santa Ana y Texistepeque.

Dicho proyecto sólo está a la espera de que el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) le dé el aval de funcionamiento. Eso podría tardar todo este mes, dijo Valdés.

El gerente explicó que la proyección es instalar adentro del relleno una especie de parque industrial con el fin de regular este tipo de negocios que actualmente, dijo, no cancelan impuestos a la municipalidad y tampoco están regulados.

La alcaldía tiene contabilizadas al menos 10 chatarreras y 25 centros de acopio de plástico. Algunas incluso funcionan en viviendas.

Pero la municipalidad no sólo prevé, con el traslado, que dichos negocios cancelen sus impuestos, sino también evitar que en ellos se comercialicen objetos hurtados.

Por ejemplo, en el centro de la ciudad hay varios tragantes de aguas lluvias y pozos de aguas negras donde les hacen falta las tapaderas.

Aparentemente muchas de estas son hurtadas para irlas a comercializar a las chatarreras a bajo precio.

"Se va a limpiar a la ciudad de esos lugares que no están organizados ni son funcionales, y tendremos controlada la venta de chatarra porque no van a poder vender las tapaderas de alcantarillas", dijo el gerente.

Una recicladora, Aracely Meléndez, dijo que el traslado no es factible porque hasta el relleno está difícil que vayan quienes les proveen del material ferroso.

"Acá estamos en el centro de la ciudad y eso facilita que las personas vengan a dejar el producto", dijo la señora, que tiene su negocio en los alrededores del sector del mercado Colón.

Agregó que eso también implicaría más gasto de combustibles.

Otro comerciante, Josué Morales, expresó que el negocio ha bajado debido a que ya son pocas personas las que les venden producto reciclado.

"Hay escasez de material. (El poco que está) viene desde Guatemala. Si nos trasladan, a las personas que vienen de allá se les dificultará más llegar a donde nos quieren mover", manifestó.

Morales dijo, sin precisar cifras, que varios de estos negocios han cerrado.

El quintal de hierro lo pagan a $10, mientras que el de plástico a $15. Los negocios prevén reducción de ganancias.

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