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Quebrada tiene en vilo a 103 familias en La Unión

Protección Civil Departamental confirma que zona es vulnerable a inundaciones

Son 80 las viviendas que corren el riesgo de ser arrasadas o inundadas por la quebrada Los Monos. Fotos edh / Insy Mendoza

Son 80 las viviendas que corren el riesgo de ser arrasadas o inundadas por la quebrada Los Monos. Fotos edh / Insy Mendoza

Son 80 las viviendas que corren el riesgo de ser arrasadas o inundadas por la quebrada Los Monos. Fotos edh / Insy Mendoza

LA UNIÓN. La estación de invierno ya se estableció sobre el territorio nacional y con ella la preocupación para muchas comunidades que se encuentran en zonas de alto riesgo.

En La Unión, la preocupación ha llegado para 103 familias que residen en parte de la lotificación San Carlos, zona considerada por la Comisión Departamental de Protección Civil como de alto riesgo por las inundaciones.

El peligro para la lotificación se origina en la quebrada Los Monos, que durante el invierno se vuelve caudalosa al punto que se desborda e inunda lo que encuentra a su paso.

Sin embargo, los vecinos temen que durante las tormentas no solo se aneguen sus casas, sino que sean arrasadas por el potente caudal de la quebrada.

Protección Civil Departamental asegura que es de las más caudalosas que hay en el municipio.

Según datos de las autoridades de la institución, la última inundación en Los Monos se registró en 2010.

La quebrada se desbordó provocando anegaciones en varias viviendas. Es aproximadamente un kilómetro el radio de peligro que la quebrada tiene en ese sector.

Maritza Ruiz, presidenta de la comunidad, confirma que son 103 familias las que viven en la lotificación.

Sin embargo, un estudio hecho por Protección Civil reveló que el riesgo es potencial en 80 viviendas que se ubican a la orilla de la quebrada.

Los residentes temen que con la llegada del invierno, que se prevé será normal, se desborde la quebrada y se lleve las casas de concreto y de lámina que están a orillas y sin protección perimetral.

Ruiz asegura que cada año, la quebrada ha ido minando la zona al punto que ha reducido el ancho de la calle de acceso al grado que un poste del tendido eléctrico está a punto de caer.

Hay temor

Los vecinos han construido bordas provisionales con llantas y tierra, pero aseguran que con un desbordamiento total de la quebrada, todo eso será arrastrado.

La vivienda de José Marlon Campos es una de las 80 que están en riesgo, según los dirigentes comunales.

Dice que tiene varios años de estar colocando llantas a orillas de la quebrada.

"Esas llantas que hemos puesto nos han servido un poco y han evitado que se derrumbe la casita. Le hemos pedido ayuda a la alcaldía, que vengan a ver el riesgo que estamos expuestos y que nos ayuden a construir un muro de concreto en las partes donde hay más amenaza", dijo Campos.

La presidente de la comunidad reitera esa solicitud de apoyo y sostiene que "ya se han hecho solicitudes desde 2007 y no hemos tenido respuesta, también se le hizo del conocimiento a esta nueva administración y tampoco hubo nada satisfactorio".

Ruiz reitera que los afectados directos son las 80 familias que residen a la orilla de la quebrada, pero que el riesgo es para toda la comunidad.

"Esta quebrada desemboca en la bahía, es la que pasa por terrenos del puerto, creo que se volvió más peligrosa desde que se construyó el baipás por los trabajos que hicieron en la parte de arriba", dijo.

Otros lugareños piden que las autoridades correspondientes visiten el lugar y verifiquen el riesgo que la quebrada representa. Sobre todo piden que les apoyen en mitigar los riesgos en caso de inundaciones.

Algunos piden muros de contención, pues aseguran que es lo más viable tomando en cuenta la fuerza con la que el agua baja por la zona.

De alto riesgo

Armando Benítez, director departamental de Protección Civil de La Unión, confirmó que esa comunidad es una de las de alto riesgo.

Explicó que el año pasado técnicos de la Comisión de Protección Civil de San Salvador en coordinación con la alcaldía realizaron un estudio.

Determinaron que durante la construcción de la carretera se colocó una bóveda pequeña que no da abasto para el paso de agua que baja por la quebrada Los Monos.

"Como parte de los resultados del estudio se determinó que es necesario que se construya una nueva bóveda y que sea grande, pero ahí ya van otras instituciones como el Ministerio de Obras Públicas y la alcaldía", agregó Benítez.

Sobre el tema se consultó a la Unidad de Comunicaciones de Obras Públicas; sin embargo, al cierre de la nota no daban su versión.

Por su parte, el alcalde Ezequiel Milla dijo que ellos no encontraron ninguna solicitud de esa comunidad para mitigar riesgos de inundación en la zona.

Asegura que si requieren de esas obras es necesario que la hagan por escrito para, con base en esa solicitud, enviar una inspección a la zona.

"Tener una solicitud de parte de la comunidad nos da una base legal para poder invertir, y es necesario que la hagan llegar y así nosotros enviar una inspección para determinar el tipo de inversión que se necesita hacer", dijo Milla.

En noviembre del 2009 la organización no gubernamental Geólogos del Mundo elaboró un proyecto denominado "Reducción de vulnerabilidad frente a desastres de origen natural en el Golfo de Fonseca".

Determinaron que la quebrada Los Monos es vulnerable y un potencial riesgo de inundación porque los drenajes no permiten el paso de una corriente de agua y rápidamente se tapan por la acumulación de basura y tierra.

En la región

Al igual que en La Unión, San Miguel no escapa a esa realidad. Incluso registra las muertes de tres menores que fueron arrastrados por una corriente en plena ciudad.

El caso se registró en octubre de 2012 sobre la 8a Calle Poniente.

Los tres menores viajaban en un taxi junto a su madre. El taxista decidió, imprudentemente, pasar sobre la referida vía que estaba anegada.

De repente, una correntada bajó y los menores y su madre al sentirse atrapados bajaron del vehículo y fueron arrastrados a un tragante de aguas lluvias.

A ello se une la anegación de la Avenida Roosevelt Norte y Sur. Esa vía, tras 10 minutos de fuerte tormenta se anega por completo.

Incluso se vuelve casi intransitable entre la 3a Avenida Sur y Avenida José Simeón Cañas, donde el agua alcanza casi el medio metro de altura.

Además se afecta la zona entre la 1a Calle Poniente y Chaparrastique.

Mientras que en Usulután y San Francisco Gotera, en Morazán, han registrado casos similares al de la lotificación San Carlos.

En el caso usuluteco, año con año la zona de Punta Diamante registra viviendas inundadas. En ese sector pasa una quebrada de invierno y debido a la construcción de una bóveda que no alcanza a captar toda el agua que baja por la referida quebrada anega la zona.

Mientras que en Morazán, la comuna resolvió el problema de inundación que generaba el río San Francisco trasladando a las familias que residían a la orilla. Para ello tuvieron que construir una enorme borda.

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