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Puente El Jobo fue dañado por no cumplir restricciones

Autoridades expresaron que los daños no son estructurales aunque usuarios temen desgracia

Según autoridades de ambos países, las fisuras no representan riesgo para quienes lo crucen. Foto edh / cristian díaz

Según autoridades de ambos países, las fisuras no representan riesgo para quienes lo crucen. Foto edh / cristian díaz

Según autoridades de ambos países, las fisuras no representan riesgo para quienes lo crucen. Foto edh / cristian díaz

AHUACHAPÁN. La intervención en los daños que tiene el puente El Jobo en la frontera Las Chinamas, en Ahuachapán, comenzarán en dos semanas. Sin embargo, hasta ayer, representantes de los gobiernos de Guatemala y El Salvador no tenían establecido quién correrá con los gastos de estos nuevos trabajos.

En las obras que realizaron a principio de año, fue el gobierno guatemalteco el que realizó la mayor inversión que sobrepasó el millón de dólares.

Ayer se reunieron representantes del Ministerio de Obras Públicas (MOP), por El Salvador, y de la Dirección General de Caminos de Guatemala. Coincidieron en señalar que los daños que presenta el puente no son estructurales.

El viceministro de Obras Públicas de El Salvador, Eliúd Ayala, señaló que las vibraciones son normales porque es un puente colgante.

Señaló que las grietas se deben a que el material con el que estaban unidas las losas cedió ante el incumplimiento de las restricciones impuestas tras las trabajos y por la antigüedad de la infraestructura, que tiene 64 años.

Una de las limitantes era que los vehículos tenían que circular en un solo carril; pero hasta el jueves, era común ver más de dos automóviles, algunos de ellos a gran velocidad.

El funcionario expresó que el diseño del puente era para una cantidad menor que la que actualmente circula. A diario pasan por esta frontera más de 5,000 vehículos.

Las uniones de las losas serán selladas nuevamente; pero, aún no se ha establecido si el micro pavimento que fue colocado será retirado o reforzado.

Los trabajos comenzarán a más tardar en 15 días. En caso de no ocurrir, la situación podría agravarse ante la proximidad de la época de fin de año.

Muchos guatemaltecos viajan a El Salvador, y viceversa, durante esa temporada, lo que aumenta la cantidad de vehículos.

Las autoridades tampoco han establecido un plan de mantenimiento. Ese punto y cómo harán para que las restricciones se cumplan por parte de los automovilistas, son parte de las discusiones que aún mantienen.

"Siempre este puente va a generar fisuras; lo que debemos de prever es que cuando se presenten tenemos que corregirlas", reiteró Ayala.

El subdirector de la dependencia guatemalteca, Vicente Carranza, expresó que los daños que presentaba cuando fue intervenido son difíciles de revertir, pero que han hecho lo necesario para proporcionar seguridad a los usuarios.

"Estamos tratando de que la estructura funcione de la mejor manera siempre y cuando se use en las condiciones que estamos poniendo, como que no pasen vehículos con cargas mayores a las 18 toneladas y que pase un vehículo a la vez", dijo.

Jorge Salaverría, de la Dirección General de Caminos, reconoció que los trabajos que realizaron a principio de año no eran permanentes; lo que ha generado críticas entre la población que utiliza esa frontera.

Ayer, algunos guatemaltecos exigieron a su gobierno que pida explicaciones a la empresa que hizo los trabajos, ante la rapidez con la que se dañaron.

Salaverría agregó que las losas no corren peligro de que cedan porque a lo largo del puente hay ocho cables que las sostienen y que les dan fijeza.

En las discusiones entre los representantes de ambos países se ha mencionado la construcción de una nueva infraestructura sobre el río Paz.

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