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No pueden cerrar rastros que operan ilegalmente

Los mataderos de Usulután y La Unión no tienen permisos de Salud, Medio Ambiente y MAG, para poder funcionar

El rastro usuluteco mejoró el corral de los bovinos. Antes era suelo de tierra, ahora es cemento. foto edh / Lucinda Quintanilla

El rastro usuluteco mejoró el corral de los bovinos. Antes era suelo de tierra, ahora es cemento. foto edh / Lucinda Quintanilla

El rastro usuluteco mejoró el corral de los bovinos. Antes era suelo de tierra, ahora es cemento. foto edh / Lucinda Quintanilla

Los rastros municipales de La Unión y Usulután se han convertido en un mal necesario, pues son insalubres, funcionan sin los permisos de los ministerios de Salud (Minsal), Medio Ambiente (MARN) y Agricultura (MAG), pero evitan la proliferación de mataderos clandestinos.

Manlia Romero, directora de Gobernanza Ambiental, del MARN, explicó que en los rastros de Usulután y La Unión, se encontró en un pre diagnóstico hecho por la referida instancia, que no cumplían ciertas condiciones.

Por ello ordenaron a las comunas un diagnóstico ambiental, con el que determinarían si podían seguir operando.

"En el caso de Usulután, presentaron su diagnóstico en enero de 2011 y en febrero dimos las observaciones, hasta la fecha no han presentado la respuestas a las observaciones, y no cuentan con los permisos necesarios", indicó.

Aseguró que "operan en condiciones inadecuadas, pero cerrar los rastros en este momento sería peor, porque se tendrían matanzas clandestinas incontroladas en todos lados", enfatizó Romero.

Por tal razón han optado por mantenerse cerca de las administraciones, tratando de dar soluciones o paliativos para que las condiciones de sacrificio de animales en los referidos rastros sean mejores.

"Estamos apoyando para que adecuen lo que tienen para reducir al mínimo los impactos", dijo Romero.

Las observaciones del MARN van encaminadas a que mejoren las condiciones actuales de los mataderos, pero que además, a que las comunas que son las que están a cargo de los rastros, busquen la construcción de nuevos locales de sacrificio de animales, en los que cuenten con los requerimientos necesarios para funcionar.

Los principales problemas que tienen los rastros son la infraestructura obsoleta, que están ubicados en el centro de las ciudades, y que no cuentan con un sistema de tratamiento de residuos.

Los alcaldes no desconocen el problema, pero aseguran que invertir en nuevos mataderos no es posible, por la falta de fondos.

Ezequiel Milla, alcalde unionense, dijo que "no tenemos previsto construir un nuevo rastro municipal, de aquí a 2015, porque no tenemos la capacidad financiera para poder invertir".

Agregó que aunque conocen que trabajan sin permisos, hasta ahora nadie ha llegado a inspeccionar o a decirles que los cierren, por lo tanto aseguró que continuarán funcionando hasta que las instancias encargadas así lo decidan.

"Si a mi me dicen que cierre el rastro mañana yo lo hago, no tengo ningún problema en acatar las disposiciones de las instancias encargadas", aseguró Milla.

Sin embargo declaró que el cierre del rastro unionense se traduciría en el aparecimiento de más rastros clandestino en el departamento.

"Aparecerían más rastros clandestinos de los que hay en el departamento y eso podría convertirse en un problema de salubridad mayúsculo", reiteró Milla.

Por su parte, el alcalde de Usulután Francisco Meardi, explicó que ellos tienen la idea de construir un nuevo rastro en el departamento para 2014.

Aclaró que requerirán de una gran inversión y esos fondos aun no saben de donde los tomarán.

"Se le está dando seguimiento al problema del rastro, pero no seguiremos haciendo mejoras, porque tenemos la idea de construir uno nuevo para 2014", dijo el alcalde Meardi.

Sostuvo que "tenemos la idea de construir un rastro de primer nivel, que no contamine en absoluto y aprovechar los desechos que de ahí salen, además de que sea un proyecto de aprovechamiento a nivel oriental".

En el caso de Usulután, Romero dijo que están apoyando a la comuna en la búsqueda de un nuevo terreno para la construcción del nuevo rastro municipal.

Mientras que en el rastro de La Unión, dijo que la situación es más compleja, pues esta administración no ha ingresado ningún papeleo para hacer diagnóstico ambiental.

"No han ingresado papeles para el diagnóstico, lo que si sabemos es que están buscando un nuevo proyecto entre varias ciudades del departamento", dijo Romero.

Explicó que el MARN tiene un programa nacional para la construcción y mejoramiento de rastros, que es a través de éste con el que dan seguimiento a cada rastro.

"Estamos presionando para que avancen el diagnóstico y de no avanzar podrían ser sancionados económicamente", aseguró Romero.

Reiteró que el cierre de los actuales rastros traería no sólo la proliferación de más mataderos clandestinos, sino que se incentivaría el robo y hurto de ganado.

Habría problemas ambientales y de contaminación en las comunidades donde se pueda generar matanza ilegal de animales.

José Romagoza, director del Sistema Básico de Salud Integral de Usulután, dijo que "hay una gran cantidad de rastros que no tienen permisos, lo que tienen es un plan de mejoras se están trabajando ".

Mientras que el MAG no brindó versión del tema. EDH se comunicó con Argentina Velásquez, de la unidad de comunicaciones, quien se comprometió a brindar la versión. Al cierre de la nota no había posición oficial del MAG sobre el tema.

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