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Problemas en frontera El Amatillo por registro lento

b El tráfico en la zona alcanza los cinco kilómetros y no dejan el paso libre para el transporte públicoEl tráfico en la zona alcanza los cinco kilómetros y no dejan el paso libre para el transporte público

El congestionamiento alcanza los cinco kilómetros, camioneros se arman de paciencia.

El congestionamiento alcanza los cinco kilómetros, camioneros se arman de paciencia.

El congestionamiento alcanza los cinco kilómetros, camioneros se arman de paciencia.

LA UNIÓN. El sistema de digitalización con que laboran los empleados de aduana de la frontera El Amatillo en Pasaquina, ha generado, según transportistas de carga y de pasajeros, que en los últimos días se registren enormes congestionamientos en la zona de la pluma.

Muchos de los transportistas han esperado hasta tres horas para realizar el trámite de ingreso de mercadería al país.

Ayer, la lentitud en las labores fue tal que se formó un enorme congestionamiento que alcanzó los cinco kilómetros de longitud.

Había furgones estacionados desde caserío El Orégano hasta Santa Clarita, en Pasaquina.

En la pluma de la frontera se hacen hasta dos filas de furgones, lo que limita el paso a un solo carril. Es por ello que unos esperan llenar el formulario, mientras que otros, ya listos, esperan su turno para pasar y continuar su ruta.

También el servicio de buses interdepartamentales es afectado por las trabazones, razón por la que toman otras alternativas como desviarse por los caseríos aledaños.

Arnoldo Henriquez, cobrador de bus de la ruta 330 que recorre de frontera a San Miguel, se queja de que todos los días, mañana y tarde, sufren los enormes congestionamientos.

"Nosotros tenemos que marcar tarjeta porque trabajamos con horarios de salida y llegada, pero nos topamos seguido que no hay paso porque los furgoneros hacen hasta doble fila en la carretera; aquí la policía no logra poner orden para evitar estos problemas", dijo.

Alfredo Argueta es un motorista que se dirigía a a Honduras. Tenía dos horas de estar en fila esperando pasar.

Su trámite ya lo había hecho en la pluma, pero otros furgoneros hicieron doble fila esperando su turno para la documentación y lo dejaron atrapado.

Otra afectado fue Salvador Martínez, quien transportaba harina de maíz para Honduras. Dijo que esas trabazones son normales ahí.

"Cuando nos toca esperar y preguntamos, dicen que el sistema está lento o cuesta que lean una viñeta, creo que debería de haber una vía única para los que vamos en tránsito solo que nos pongan el sello rápido y nos den salida".

Walter Ramírez, transportista de carga pesada, asegura que "tengo dos horas de estar esperando mi trámite. Dicen los de aduanas que no hay sistema, que se les va, y cuando funciona se pone lento; aquí no hay coordinación de la policía para evitar que nosotros mismos los furgoneros hagamos trabazones".

Se buscó una explicación de un empleado de aduanas que estaba en la pluma, pero este dijo que ellos no estaban autorizados para dar ninguna declaración.

Algunos policías que estaban en el sector tratando de ayudar a regular el paso vehicular, detallaron que los congestionamientos se deben a que el sistema a veces le falla al personal de aduanas.

"A veces no lee la barra de código, cuesta que la tire el sistema y es ahí donde se dan las trabazones", dijo.

Se llamó a la dirección de Aduanas para contrastar las acusaciones que hacen los motoristas sobre la lentitud del sistema de labores de esa dependencia de Estado.

En la unidad de comunicaciones, alguien que se identificó solo como Jannet, se comprometió a gestionar la información con la encargada del área a quien identificó como Dilma Chávez. Pese a ello no hubo respuesta.

Ya hay electricidad

Por varios días el edificio de aduanas que está a pocos metros del puente Goascoran, que alberga varias instituciones como la policía, cuarentena del Ministerio de Agricultura y Ganadería, Migración, y una oficina de aduanas, fue afectado por la falta de servicio de energía eléctrica.

El corte del servicio se registró luego que un vehículo de carga dañó los transformadores que alimentan de energía el inmueble, provocando que ese recinto se quedará sin electricidad por varios días.

Herbert Hernández, jefe de fronteras terrestres y marítimas de la dirección general de Migración, confirmó la información.

Aseguró que "en nuestra delegación migratoria el daño ya fue reparado por la empresa distribuidora de energía eléctrica, ahora, este daño también han generado inconvenientes en el cableado interno del recinto fronterizo".

Agregó, respecto al trabajo de aduanas, que continua con normalidad y que cuando hay cortes de energía aplican planes de contingencia para garantizar el registro de entrada y salidas de nacionales y extranjeros", dijo sin entrar en detalles.

Fueron cinco los días que trabajaron sin electricidad.

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