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Preparativos iniciaban en el mes de mayo

De acuerdo a registros históricos, las fiestas comenzaban a prepararse cuando el alcalde nombraba a las patronas.

La devoción de los feligreses al patrono es vivencial.

La devoción de los feligreses al patrono es vivencial.

La devoción de los feligreses al patrono es vivencial.

Según información recabada por Lorenzo Amaya Guevara, técnico de la Dirección de Investigación de la desaparecida Concultura, hace varios años, los preparativos de las fiestas agostinas iniciaban desde el mes de mayo, cuando se nombraban a las capitanas de los nueve barrios.

En ese entonces, el alcalde municipal, acompañado de la banda de música, recorría barrio por barrio nombrando a las primeras capitanas, a quienes se les entregaba un documento que las acreditaba como tales, estas, a su vez, tenían la facultad de nombrar a las segundas capitanas para recaudar fondos.

Las señoras solicitaban ayuda para las celebraciones y siempre cargaban vasos con flores para que la gente depositara, allí, su contribución.

Estos fondos eran utilizados para los desfiles, las fiestas del cinco de agosto, hacer la carroza, repartir horchata, pan, dulces, bocadillos y golosinas.

En la víspera de la bajada, muchas personas se trasladaban a la capital para venerar la divina imagen del Salvador del Mundo.

Venían niños, ancianos y jóvenes, muchos de ellos, a cumplir penitencias.

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