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Papa sorprende en Domingo de Ramos

El papa Francisco ofició la misa ante más de 100,000 personas con aspecto serio y cansado, dando inicio a dos semanas cargadas de actividades que incluyen la celebración de Semana Santa y la canonización de dos pontífices

El Papa Francisco compartió con los fieles durante la procesión de Domingo de Ramos. foto edh /

El Papa Francisco compartió con los fieles durante la procesión de Domingo de Ramos. foto edh /

El Papa Francisco compartió con los fieles durante la procesión de Domingo de Ramos. foto edh /

Con una Plaza de San Pedro repleta por el Domingo de Ramos, el Papa Francisco ignoró la homilía que tenía preparada e improvisó por completo, en un alejamiento notable de la práctica. Después, bajó del papamóvil para posar en "selfies" con jóvenes de la multitud.

Miles de flores, palmas y ramas de olivos, traídos para la ocasión desde la región de Apulia (sureste de Italia), adornaron la Plaza de San Pedro del Vaticano durante la ceremonia.

"La procesión festiva con ramos de olivo ha dado nombre a este domingo que abre la Semana Santa. La liturgia lo llama también Domingo de Pasión. Dos nombres que expresan los dos aspectos de hoy: la fiesta y la cruz que se perfila en el horizonte", explicó el pontífice.

Prosiguió la lectura del evangelio de Lucas, que narra la llegada de Jesús a Jerusalén, tras la cual los sacerdotes y cardenales de la plaza se dirigieron en procesión hacia el Altar Mayor.

Bergoglio cerró esta procesión portando en sus manos una palma, de dos metros de altura, trenzada con tres ramas que simbolizan la Santísima Trinidad y que fue donada por la ciudad de San Remo (noreste de Italia).

En su homilía, Francisco pidió a las personas, incluido él mismo, mirar en el corazón para ver cómo están viviendo sus vidas. "¿Mi vida se ha quedado dormida?", Francisco preguntó después de escuchar un relato evangélico de cómo los discípulos de Jesús se quedaron dormidos poco antes de ser traicionado por Judas antes de su crucifixión.

"¿Soy como Poncio Pilato, quien al ver que la situación es difícil, se lava las manos?", reflexionó.

Después de la ceremonia de más de dos horas, Francisco pareció recuperar el aliento. Charló amigablemente con los cardenales y posó para "selfies" con jóvenes de Río de Janeiro que llevaron una gran cruz a la plaza.

Apenas subía al papamóvil descapotable cuando vio a unos jóvenes polacos, quienes también querían tomarse una foto con el Papa, y él bajó para complacerlos.

Lo que está por venir

El Jueves Santo el papa presidirá dos misas, incluyendo una en la que lavará y besará los pies de gente anciana en un asilo para conmemorar el gesto de humildad de Jesús a sus apóstoles en la noche antes de su muerte.

Por segundo año consecutivo, el pontífice, que ha sostenido que la Iglesia católica debe acercarse más a los pobres y dolientes, llevará a cabo esta misa fuera de una de las basílicas de Roma.

El año pasado, escandalizó a los conservadores al oficiar esta misa en una cárcel de menores, donde lavó y besó los pies de mujeres y reclusos musulmanes.

De hecho, ayer caminó con una cruz pastoral tallada en madera de olivo por los reclusos de otra cárcel italiana.

El Viernes Santo y el Sábado Santo tiene previsto presidir tres servicios de cara al Domingo Santo, cuando ofrecerá su bendición y mensaje "Urbi et Orbi".

El Papa normalmente descansaría el resto de la semana posterior a Semana Santa, pero este año Roma estará llena de visitantes para verlo declarar santos a dos de sus predecesores.

El domingo 27 de abril canonizará a Juan Pablo II, que fue pontífice de 1978 a 2005, y a Juan XXIII, cuyo pontificado se extendió de 1958 a 1963.

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