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Ocho años durará relleno sanitario de Atiquizaya

Actualmente se depositan 16 toneladas diarias de desechos provenientes de tres municipios

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La segunda fase del relleno sanitario de Atiquizaya, ubicado en el caserío Terrón Blanco, cantón Zunca, comenzó a funcionar el jueves, tras diez años que la primera etapa inició operaciones, por lo que su capacidad se había agotado.

La segunda etapa fue inaugurada el 19 de junio; sin embargo, el gerente de la unidad de medio ambiente de la comuna, Pedro Canana, explicó que obtuvieron el permiso de funcionamiento por parte del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn) hasta finales de septiembre.

Reconoció que el retraso para gestionar el permiso fue porque no contaban con el informe de construcción de obras por parte de la supervisión del proyecto.

Fue recibido a inicios de agosto y la solicitud ante el MARN fue presentada el 20 del mismo mes.

También tuvieron que presentar ante la dependencia gubernamental, los planos del proyecto, manual de operaciones, programa de manejo ambiental aplicado para la fase de mantenimiento con su respectivo costo, cronograma de ejecución y programa de monitoreo.

Compromiso
El permiso manda a la municipalidad a realizar análisis de agua a pozos que estén a 200 metros aguas abajo del relleno sanitario para garantizar que no haya contaminación. El gerente explicó que el más cercano está a un kilómetro.

La alcaldía prevé que la primera etapa sea utilizada, simultáneamente, por otras dos semanas mientras terminan de compactar los desechos sólidos y colocan una capa de tierra de cincuenta centímetros de espesor.

En la década que ha estado funcionando, éste habrá recibido cerca de 62 mil toneladas de basura.

Una capacidad similar tendrá la segunda fase, que, de acuerdo a carpeta técnica, tiene seis años de vida útil; pero que podría alargarse otros dos años de acuerdo al manejo que hagan de los desechos sólidos, explicó Canana.

Actualmente están recibiendo 16 toneladas de desechos que llegan de Atiquizaya, Concepción de Ataco y San Lorenzo.

La síndico de la alcaldía, Jennifer de Mirasol, dijo que la construcción de la segunda fase del relleno sanitario es considerada de “gran magnitud” por el beneficio que representan para los atiquizayenses, quienes por disposición final de desechos, según Canana, pagan un centavo.

Esto por el servicio en dicho rubro que le dan a otras ciudades, lo que hace que el relleno sea autosostenible. 

La síndico explicó que una de las proyecciones que tienen está la construcción de una planta de compostaje, lo que les permitirá disminuir la cantidad de desechos sólidos en la trinchera y, además, realizar otro tipo de proyecto con lo reciclado a través de la separación de los materiales.

Ya están gestionando fondos con instituciones gubernamentales e internacional.

La construcción de la segunda fase inició el 12 de enero pasado y finalizó cuatro meses después.

La inversión ascendió a $365,410; de los cuales $90 mil fueron colocados como contrapartida por la alcaldía y el resto por el Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL) a través del Fondo Especial de los Recursos Provenientes de la Privatización de Antel (Fantel).

La obra cuenta con 8,037.28 metros cuadrados de trinchera; una laguna de lixiviados; área verde y obras complementarias, como estación de descanso y servicios sanitarios.

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