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La naturaleza puede brindar distintas opciones de vida

Cuidar y crear áreas con vegetación variada, mantos acuíferos y ponerlos al alcance de todos, es rentable.

Cabañas en zonas boscosas se convierte en grandes atractivos para los turistas locales y extranjeros.

Cabañas en zonas boscosas se convierte en grandes atractivos para los turistas locales y extranjeros. | Foto por Cortesía

Cabañas en zonas boscosas se convierte en grandes atractivos para los turistas locales y extranjeros.

El Salvador es un país dinámico, pequeño en extensión pero rico en alternativas que no se aprecian  a simple vista.  Una de esas opciones es la generación de ambientes planificados especialmente para los turistas del primer mundo que desean recrearse en un ambiente tropical, en contacto con la naturaleza .


Así, cuidar los recursos naturales es rentable y se pueden ofrecer ambientes naturales que involucran la rica biodiversidad en fauna y flora, que en épocas secas se cubre de espectacular floración y otras de follaje.


Variedad


Se puede sumar a lo anterior la producción de alimentos. Quien cultiva  frutales como el cacao, marañón, nance, anona, zapotillo, loroco, mango, guanabo y otras frutas, mejora el ambiente y puede vender las cosechas.


Hay especies que identifican como países tropicales donde es único encontrar el matasano, ojushte, tempisque, izote, suncuyo, guayabo, los cuáles  permiten elaborar bebidas o comidas. 


La estrategia es distribuir  apropiadamente los cultivares en el momento de la siembra, definiendo senderos en función de la topografía del terreno, de tal forma que, para ejemplo,  una hilera de 200 árboles de guayabo delimite un sendero, otro de marañón japonés, otro de magnolio y así sucesivamente de las diferentes especies. En el centro de los polígonos puede sembrar los árboles más grandes como el ojushte, castaño, maquilishuat, cortez, paternos, conacaste .


Cerca de las zonas en que atenderá visitantes puede sembrar ornamentales como  heliconias, tenantas, cordylineas, dracaenas, crotos, claveles y las diversas variedades de palmeras. 


Incluso en los taludes o barrancas, siembre plumerías, maguey, izotes entre otras bondadosas.


En las zonas sombra se permiten los cultivares de pacaya, cacao, malanga, que además de adornar, producen insumos para el arte culinario y además debe dejarse un área para establecer el jardín comestible con especies como romero, albahaca, orégano, menta, pimienta, jengibre, canela y hortalizas de fácil manejo.

 
Si existen troncos grandes, es recomendable sembrar en su alrededor philodendros, potos, scheffleras, pileas, sultanas. 
El reto es darle rienda suelta a la creatividad y para facilitar toda gestión de cultivares de plantas.


El Vivero San Andrés ofrece asesoría gratuita para el establecimiento de estas y otras especies. Puede llamar al 2305 2306.
Además ofrece la oportunidad de reservar desde ya diferentes forestales a precios verdaderamente simbólicos.


Puede adquirir leucaena, cedro, cortez, bario, manzana rosa, quebracho, chaquiro, chaperno, conacaste, bala de cañón, cerezo, caoba, San Andrés, guachipilín, maquilishuat, nim, teca y volador.


Especialmente en este tiempo de fe y esperanza  y para contribuir  a la solución del problema del cambio climático, se deben formar reservorios de carbono, plantando árboles. 


Esta es la época del año en la que más abundan los sueños y deseos de visualizar el futuro en función de la llegada de la Navidad y la visita de los hermanos lejanos.


Una realidad es que sembrar plantas es una decisión promisoria y podemos darle más rentabilidad a los terrenos rurales, además fortaleceremos la identidad con lo nuestro. Toda montaña está esperando por un bosque, para generar belleza, madera y permitir infiltrar agua lluvia al subsuelo entre otras bondades.

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