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Mercados móviles, una opción ante el desempleo

A falta de empleos, el ingenio se hace presente con las ventas de frutas y verduras sobre ruedas

Las primeras horas de la mañana y al final de la tarde es cuando más demanda tienen sus productos. Foto edh / RENÉ QUINTANILLA

Las primeras horas de la mañana y al final de la tarde es cuando más demanda tienen sus productos. Foto edh / RENÉ QUINTANILLA

Las primeras horas de la mañana y al final de la tarde es cuando más demanda tienen sus productos. Foto edh / RENÉ QUINTANILLA

Le suena familiar la frase " la papa", "la papa"... Sin lugar a dudas le hace evocar a esos pick up pregoneros de frutas y verduras a domicilio.

Esta forma de comercializarlas se ha vuelto popular en los barrios y colonias de la capital y en el resto de los departamentos del país.

Algunas de estas personas antes se desempeñaban como empleados públicos o privados, pero han pasado a formar parte de las estadísticas de desempleo que ronda el 7.1 por ciento, según el Ministerio de Trabajo.

De acuerdo con las cifras oficiales, siete de cada 100 salvadoreños están desocupados; mientras que un 35 se encuentran subempleados y reciben un salario inferior al mínimo.

Otros, por su parte, ven en esta modalidad una forma de ingresos económicos ante la limitante de acceder a un trabajo formal.

Ese es el caso de Daniel Vásquez, de 22 años, quien se dedica a la venta de verduras en su pick up desde hace dos años.

Antes de ejercer este oficio laboraba como carpintero, pero la escasez en su hogar lo obligó a sumarse al sector informal junto a sus otros tres hermanos.

Cada uno de ellos tienen su propia ruta y al mismo tiempo generan empleos a otras personas que contratan como ayudantes, a quienes les pagan 10 dólares diarios.

La misma historia cuenta Fernando Alvarado, quien a sus 35 años de edad dejó de laborar en una maquila para dedicarse al menudeo de las verduras, las cuales le permiten obtener más ingresos de los que antes percibía.

"Cuando estaba empleado ganaba el salario mínimo y bien matado; hoy con esta venta obtengo un poquito más y tengo tiempo para mi familia", aseguró.

Para estos comerciantes, la situación económica es difícil y peligrosa, ya que han sido víctimas de asaltos y renta en las colonias que frecuentan.

Sin embargo, estos subenpleados están a gusto con esa forma de trabajar y hacen más ligera la carga a las amas de casa y a las dueñas de comedores que a diario van al mercado en busca de las frutas y verduras a precios cómodos y accesibles.

Ingresos diarios

Las clientes frecuentes son en su mayoría las amas de casas, las propietarias de comedores y la señoras que después de salir de su jornada laboral, aprovechan de comprar lo necesario para completar el menú de la semana.

Su oportuna presencia en las paradas de buses, resulta conveniente para las personas que por razones de tiempo no logran pasar al mercado a comprar.

Aparte de acortarles el camino hacia los mercados, el precio de los productos es mucho más bajo, lo cual representa un ahorro significativo al presupuesto diario, semanal, quincenal o mensual.

"Como mi familia es numerosa me conviene comprar en los pick ups porque obtengo más producto y la calidad es buena", señala doña Lina Errodas.

Los tomates, las cebollas y las papas son las que tienen mayor demanda entre las consumidoras.

"Aquí me dan hasta 40 tomates por un dólar cuando está barato, mientras que en el supermercado es por libra y no rinde el pisto" sostiene una de las compradoras.

De acuerdo con David Vásquez, cuando el día está bueno logran vender hasta un salario mínimo en su recorrido, que incluye desde las cercanías de la iglesia Don Rúa hasta la Santísima Trinidad, en Ayutuxtepeque.

"La mejor hora para vender es por la mañana y al final de la tarde", acotó Vásquez.

Algunas señoras, dice, me piden mi número de teléfono y me llaman para que venga a dejarles sus verduras hasta la puerta de su casa.

Además de ofertar estas verduras, también anuncia por el altoparlante las papayas, mandarinas, plátanos, limones y melones.

Este joven comerciante afirma que los pick up mercados son una excelente alternativa para los compradores.

"La venta de verduras es un negocio que le permite a uno tener los ingresos necesarios para vivir. Es un poco sacrificado estar madrugando a comprar, pero es un trabajo honrado", manifestó.

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