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Mañana de alabanza en pro de alfombra

La actividad es organizada por el Comité Pro Alfombra del Barrio El Calvario, en Sensuntepeque.

La megaalfombra como ya es conocida, se ha convertido en una patrimonio de Sensuntepeque. Foto EDH / cortesía

La megaalfombra como ya es conocida, se ha convertido en una patrimonio de Sensuntepeque. Foto EDH / cortesía

La megaalfombra como ya es conocida, se ha convertido en una patrimonio de Sensuntepeque. Foto EDH / cortesía

CABAÑAS. Doscientos quince metros mide la alfombra del Viernes Santo que cada año elaboran los residentes de una de las principales calles de la ciudad de Sensuntepeque, y que ya es reconocida dentro y fuera de nuestras fronteras.

Son unas 65 personas, la mayoría jóvenes del Barrio El Calvario, quienes desde el Lunes Santo participan de un proyecto que ya lleva 20 años realizándose, y en el que se invierten unos $2,500 .

Desde diciembre, los miembros del comité han venido realizando diversas actividades que les permitan recaudar fondos para comprar los pigmentos y la sal para la megaalfombra, pagar los tres tiempos de comida de los voluntarios que la hacen, entre otros gastos.

Por ello, el próximo sábado 29 de marzo, invitan a una mañana de alabanza que se realizará en el Complejo Educativo Sotero Laínez, de esa ciudad, a partir de las 8:00 a. m.

En la actividad participará el Ministerio de Alabanza y Predicación La Promesa, y el predicador católico Julio Segura.

"También habrá música y rifaremos dos imágenes, la del Divino Niño y la de la Virgen Legionaria", explicó Erick Echeverría, secretario del Comité Pro Alfombra.

La ofrenda es de $1.00 y los boletos estarán a la venta en la cafetería Barro y Café, de Sensuntepeque, el día del evento; también puede adquirirlos llamando a Ramiro Gallegos al 7875-8211 y a Erick Echeverría al 7593-6184.

Patrimonio de la ciudad

La elaboración de esta obra comenzó hace 20 años, cuando el pintor Denis Alfaro comenzó realizando una pequeña alfombra de unos 30 metros de longitud.

A su entusiasmo se unieron Ramiro Gallegos, su esposa y otros ciudadanos de Sensuntepeque que poco a poco atrajeron a más sensuntepecanos que se unieron no solo a participar en la elaboración de alfombra, sino a ayudar con comida, dinero y más.

Hoy, incluso, hay sensuntepecanos fuera de nuestras fronteras que cada año envían dinero para costear los 9000 libras de sal que se usan en la confección de la obra.

Cada año los recursos económicos son vitales para realizar la obra, por eso los organizadores hacen un llamado a participar de los eventos que planifican para recaudar fondos. El próximo es la mañana de alabanza, del sábado 29.

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