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Los pequeños del colegio de Monseñor Óscar Romero

Un colegio de párvulos lleva su nombre en Ciudad Barrios

La fotografía de monseñor Romero acompaña a los niños y maestros en cada salón de clases. Foto EDH / Douglas Urquilla

La fotografía de monseñor Romero acompaña a los niños y maestros en cada salón de clases. Foto EDH / Douglas Urquilla

La fotografía de monseñor Romero acompaña a los niños y maestros en cada salón de clases. Foto EDH / Douglas Urquilla

Los pequeños de entre cuatro y seis años corren y gritan animosos, ni el calor que predomina por la mañana en Ciudad Barrios los hace apaciguar su alegría. Ellos son los alumnos del Colegio Monseñor Óscar Arnulfo Romero 15 de agosto de 1917, ubicado casi a la entrada del municipio.

En ese pequeño colegio, fundado en 2000 por un grupo de hermanas de la Congregación Carmelitas de San José, los niños se forman con valores cristianos y a la luz de la palabra del religioso que está por ser beatificado.

Una fotografía de Monseñor Romero ubicada en lo alto de la pared de cada salón de clase "observa" todos los días el proceso de enseñanza.

La hermana María Sonia Huezo, directora de la institución, comenta que atienden 61 infantes actualmente y todos están familiarizados con la imagen del religioso porque también cada mes se aprenden pequeñas frases que fueron dichas por él y las repiten durante la formación general.

"Ellos saben que nació aquí, que son sus conciudadanos, y pues saben mucho de la vida de Monseñor Romero", agrega la hermana María.

Aunque el centro educativo es dirigido por religiosas el proceso educativo también lo atienden profesoras laicas muy comprometidas.

Según lo expresado por la directora del centro escolar privado, las primeras religiosas de la Congregación Carmelitas de San José llegaron ahí en 1971 acompañadas por Monseñor Óscar Arnulfo Romero.

Su llegada se dio luego que monseñor José Francisco Castro, quien entonces era Obispo de la Diócesis de Santiago de María, le dijo a Monseñor Rodrigo Orlando Cabrera, quien era párroco de la Iglesia San Pedro Apóstol, que le gustaría que en Ciudad Barrios hubiera religiosas. Y así fue como este último comunicó a monseñor Romero el deseo de monseñor Castro.

"Monseñor Romero como era amigo de la congregación se dirige a hablar con la superiora general de aquel entonces, Reverenda Madre Teresa Margarita del Niño Jesús, y es así como se ponen de acuerdo para que la Congregación hiciera una fundación en esta comunidad", explica la hermana María.

Las hermanas Carmelitas dicen sentirse dichosas de que monseñor Romero haya tenido que ver en la fundación de esa comunidad en Ciudad Barrios, en donde también tienen la Clínica San José que fundaron un año antes del colegio.

Según explica el colegio fue denominado en honor a monseñor Romero, porque está en el lugar donde él nació y "sabemos que el amo de manera especial a los niños. Y lo podemos ver en las fotografías donde el siempre aparece rodeado de niños", citó.

En una cartelera, que está frente al área de juego de los infantes, una frases del futuro beato recuerda el compromiso que tenía: "La oración es la cumbre de la perfección humana".

Lee más en nuestro Especial de Monseñor Romero

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