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Libras de Amor busca reducir los índices de desnutrición

Actualmente la iniciativa beneficia a 104, 161 personas

La iniciativa beneficia a niños de 0 a 5 años y toma en cuenta la seguridad alimentaria de las familias. Foto EDH /Cortesía

La iniciativa beneficia a niños de 0 a 5 años y toma en cuenta la seguridad alimentaria de las familias. Foto EDH /Cortesía

La iniciativa beneficia a niños de 0 a 5 años y toma en cuenta la seguridad alimentaria de las familias. Foto EDH /Cortesía

Continuar disminuyendo los indicadores de desnutrición infantil, es parte de las proyecciones que busca el programa de nutrición Libras de Amor, de la Fundación Salvadoreña para la Salud y el Desarrollo Humano (Fusal).

En el mes de la desnutrición la organización dio a conocer los avances de este programa que trabaja en 19 municipios.

Esta iniciativa lleva nueve años impulsando su modelo, con el propósito de superar la pobreza y los indicadores de desnutrición crónica y anemia. Actualmente atiende a una población de 104 mil 161 personas.

Según datos de la organización, uno de cada cuatro niños en el área rural sufre de desnutrición, lo cual representa una disminución en su desarrollo físico, intelectual, mayor propensión enfermedades, entre otros problemas.

Esta año Libras de Amor ha logrado hacer su acercamiento a cuatro municipios de La Libertad: Jicalapa, Teotepeque, Tamanique y Chiltiupán, donde se pretende desarrollar actividades comunitarias y construir hábitos saludables para las familias.

Además, el año pasado iniciaron con su intervención nueve municipios de Morazán, en los que pretenden enfocarse en mejorar las prácticas de crianza, higiene y alimentación.

"Realmente lo que hemos ido construyendo es un modelo de intervención que es integral y trata de resolver todos los orígenes que causan la desnutrición", explicó Celina Palomo, directora de proyectos de Fusal.

El cuido de la mujer en el embarazo, las practicas y la cultura de crianza de las familias alrededor de los niños, son las áreas en las que han puesto mayor énfasis.

"Cuando nosotros llegamos a Apaneca los indicadores de desnutrición estaban muy altos el 47 por ciento, lo cual se ha logrado disminuir al 12 por ciento", explicó Palomo.

De acuerdo con la directora de la institución, en todos estos años se ha logrado construir un modelo efectivo "que involucra a la población y queda anclado en las bases comunitarias de manera que en el tiempo pueda ser sostenible".

Afirma que otro punto en el que han avanzado es en la creación de manuales para las comunidades y voluntarios.

"Queremos tener un país libre de desnutrición y eso no solamente es reto de Fusal, si no de todos, del gobierno y las instituciones", puntualizó.

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