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Libras de Amor, 10 años superando la desnutrición

Ayer, Fusal reunió en Ataco a los voluntarios del programa con una feria de logros

El alcalde de Ataco, Óscar Gómez; don Ricardo Poma, presidente de Fusal, y Doña Celina Palomo, saborearon los platillos nutritivos preparados por voluntarias de las comunidades. Fotos edh / Húber Rosales.

El alcalde de Ataco, Óscar Gómez; don Ricardo Poma, presidente de Fusal, y Doña Celina Palomo, saborearon los platillos nutritivos preparados por voluntarias de las comunidades. Fotos edh...

El alcalde de Ataco, Óscar Gómez; don Ricardo Poma, presidente de Fusal, y Doña Celina Palomo, saborearon los platillos nutritivos preparados por voluntarias de las comunidades. Fotos edh / Húber Rosales.

Junto a familias de Apaneca, Guaymango, San Julián y Concepción de Ataco, la Fundación Salvadoreña para la Salud y el Desarrollo Humano (Fusal), celebró 10 años de trabajo y esfuerzo por ayudar a disminuir los índices de desnutrición infantil en el país.

Fue una mañana muy especial para los cientos de voluntarios que llegaron hasta el parque Ataco, para mostrar los logros que han tenido en las comunidades por medio de las iniciativas de Libras de Amor.

Durante el festejo, don Ricardo Poma hizo énfasis en que la desnutrición crónica es un problema que puede causar daños permanentes en los niños, impidiendo su desarrollo mental.

"Nuestra meta es que estos niños puedan superarse y convertirse en ciudadanos productivos para la sociedad", expresó Poma.

El presidente de la entidad detalló cómo, hace una década, Libras de Amor comenzó a trabajar en Apaneca, donde el 50 % de los niños sufría desnutrición crónica, algo que se ha reducido al 10 % ya que sólo uno de cada 10 niños padece de este problema.

Explicó que también se ha logrado reducir los índices de desnutrición en San Julián, Sonsonate, del 37 % a un 12 %.

Además, en Concepción de Ataco comenzaron a trabajar en 2007 y del 49 % se ha logrado bajar, al 16 %, la tasa de desnutrición Infantil.

En Guaymango se han logrado reducir hasta un 27 % los índices de desnutrición y anemia.

"Estos son indicadores muy positivos y queremos seguir trabajando para continuar bajándolos más", añadió Poma.

Afirmó que para lograr este éxito se han mejorado las prácticas de crianza, fortaleciendo la dieta alimenticia de las familias, además de darles la oportunidades que aumenten el ingreso familiar.

Poma detalló que, durante estos 10 años, el programa ha beneficiado a más de 160 mil salvadoreños en 21 municipios a nivel nacional.

Con el programa han desarrollado 4 mil 900 iniciativas productivas para generar ingresos y más de 800 granjas criollas que están generando una buena producción y alimentos para las comunidades beneficiadas.

"En Fusal nos sentimos sumamente orgullosos de esos logros, todo esto ha sido posible gracias a los alcaldes y organizaciones locales, al compromiso de los equipos técnicos, a la participación activa de los voluntarios y familias que participan en el programa", agregó el presidente de Fusal.

Poma también agradeció a Fundación TCS, Fundación Gloria de Kriete y Fundación Citi, por creer firmemente en el compromiso de Libras de Amor durante esta década.

En la actividad, los alcaldes de los municipios de Concepción de Ataco y Apaneca, Óscar Gómez y Osmín Guzmán, respectivamente, agradecieron a don Ricardo Poma por contribuir a superar la pobreza en estos municipios.

Además, doña Otilia Navarro, una de las primeras voluntarias de Libras de Amor, comentó cómo se ha visto el progreso en las comunidades.

Posteriormente, la Junta Directiva de Fusal y familias de la comunidad realizaron un recorrido por una feria de logros, en la cual, las consejeras voluntarias se esmeraron para elaborar platillos nutritivos, como pupusas de vegetales, conserva de güisquil, enchiladas de soya con tortillas verdes, y hasta refrescos de arrayán con hoja de Chaya y sandía con frambuesa, entre otras nutritivas recetas.

Los municipios emprendedores también mostraron sus productos como artesanías hechas de semillas y artículos reciclados, miel producida en las comunidades, así como jaleas y más.

Loa asistentes a este festejo pudieron experimentar cómo los técnicos trabajan en las escuelas de campo con una "granjita criolla", larvario y huerto casero que fue instalado en el parque.

Los niños también disfrutaron con juegos de estimulación temprana.

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