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Lanzan atlas salvadoreño de fitoplancton marino

Es el primer libro de este tipo en el país y fue financiado por el OIEA, un organismo de la ONU.

Hace algunos años, científicos del ICMARES estudiaron el impacto de la marea roja en las playas de La Unión. Foto EDH / Archivo

Hace algunos años, científicos del ICMARES estudiaron el impacto de la marea roja en las playas de La Unión. Foto EDH / Archivo

Hace algunos años, científicos del ICMARES estudiaron el impacto de la marea roja en las playas de La Unión. Foto EDH / Archivo

Porque el plancton no es tan malo como lo pintan en una de las caricaturas más populares de la televisión, científicos salvadoreños dedicaron cinco años a investigarlo.

El libro Atlas de Fitoplancton Marino es el resultado de las horas bajo el sol que pasaron los especialistas del Laboratorio de Toxinas Marinas (Labtox), de la Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas de la UES.

Este es el primer libro que proveerá a los salvadoreños información precisa sobre los seres microscópicos que habitan en las aguas de la costa salvadoreña (fitoplancton) y que, en algunos casos, han causado el fenómeno de marea roja. Un evento que se registra en ciertos periodos del año y suele afectar a peces, moluscos, humanos y, según el MARN, hasta a tortugas. Una tesis que fue puesta en duda por biólogos.

Los responsables del Labtox y de la producción del Atlas, el físico Óscar Armando Amaya y la bióloga Rebeca Quintanilla, afirman que el libro tiene una edición limitada y los primeros ejemplares se entregarán a las instituciones tomadoras de decisiones. También entregarán 150 libros a escuelas de la costa.

Amaya, quien es especialista en radioquímica, explicó que el Atlas trae información ilustrada de 70 especies de fitoplancton, de las más de 200 que hasta la fecha han logrado identificar que están presentes en nuestras costas.

Esa tarea la hacen con la ayuda de microscopios especiales, los cuales han sido donados por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

El OIEA también ha financiado la publicación del Atlas.

Entre las 70 especies consignadas en la publicación están las micro algas Pyrodinium bahamense var. compressum, la Gymnodinum catenatum, así como la Cochlodinium polykrikoides.

Según Rebeca Quintanilla, la Pyrodinium bahamense var. compressum es una de las especies de microorganismos que "ha causado bastantes problemas en nuestro país, por ser productora de toxinas paralizantes".

Las otras dos especies mencionadas también han causado marea roja. Por ejemplo la Cochlodinium polykrikoides afectó en marzo de 2012. "A las especies tóxicas en el Atlas se les dedica doble espacio y se amplia un poco sobre su distribución y la toxina que producen", advirtió la bióloga a cargo de la taxonomía.

El físico señala que buscan causar un impacto en la comunidad educativa nacional en lo que respecta al tema de la marea roja. Que la gente sepa que cuando hay una mancha en la costa esa marea roja está formada por microorganismos que únicamente se ven a través de esos potentes microscopios.

La experiencia de los especialistas del Laboratorio de Toxinas Marinas muestra que los fenómenos de marea roja son más probables cuando hay cambios de estación.

"En marzo, abril, mayo hemos tenido eventos de marea roja. Septiembre y octubre también son otras épocas en que tenemos la aparición de esos fenómenos. Acabamos de pasar uno, en septiembre - octubre 2013, en donde fallecieron alrededor de 233 tortugas marinas y casi mil en toda la costa centroamericana", detalló Amaya.

En el Atlas precisamente muestran las micro algas que se presentaron en el último evento de marea roja.

Ambos profesionales dicen que no pueden definir si hay un incremento en la ocurrencia de este tipo de eventos naturales en el país, como ocurre en otras naciones, pero lo que es un hecho es que ahora el país tiene la capacidad de identificarlos.

La bióloga sostiene que la capacidad para identificar el fenómeno de marea roja se ha fortalecido en la medida en que el Laboratorio de Toxinas Marinas ha avanzado.

"Este laboratorio es único en Centroamérica. Nosotros podemos medir concentración de toxinas marinas en productos pesqueros y esta información es compartida con los ministerios que toman decisiones para decretar las vedas cuando estos fenómenos se producen", agregó el físico.

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