Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

COMUNIDADES

Kriete y Fusal realizaron conversatorio sobre logros en municipios

Municipios Emprendedores es un programa ejecutado por Fusal, el cual es apoyado desde hace 10 años por la fundación Gloria de Kriete.

La Fundación Gloria de Kriete y FUSAL realizaron un conversatorio sobe los logros ejecutadose en Municipios Emprendedores.

La Fundación Gloria de Kriete y FUSAL realizaron un conversatorio sobe los logros ejecutadose en Municipios Emprendedores. | Foto por Marlon Hernández

La Fundación Gloria de Kriete y FUSAL realizaron un conversatorio sobe los logros ejecutadose en Municipios Emprendedores.

La Fundación Gloria de Kriete, en el marco de la celebración de los diez años de labor, realizó un conversatorio sobre los logros alcanzados con el programa Municipios Emprendedores, el cual es parte del proyecto Libras de amor, de la Fundación Salvadoreña para la Salud y el Desarrollo Humano, Fusal.

El programa se realiza en 21 municipios del país, en donde los habitantes reciben capacitaciones para brindar seguridad alimentaria y aprender un oficio que ayude a mejorar los ingresos de las familias, entre ellos panadería, criaderos denominados granjas criollas, bisutería, creación de huertos caseros para consumo y para la venta de especias, árboles y plantas; producción de miel y  dulces típicos.

En el conversatorio estuvieron presentes representantes de las instituciones, y de las comunidades beneficiadas, quienes ahora son promotores y capacitadores del programa impulsado por Fusal.

Durante la actividad, Celina de Kriete, directora ejecutiva de la fundación Gloria de Kriete, agradeció a los promotores del programa por realizar el esfuerzo de compartir el trabajo a los habitantes de sus comunidades y el trabajo de ejecución de Fusal.

“Quiero recalcar nuestro compromiso con Fusal, con quien llevamos diez años trabajando juntos con el programa Municipios Emprendedores, un programa permanente, con el que iniciamos en Apaneca y ahora estamos en 21 municipios, creo yo que esto es un éxito y un modelo a seguir.” agregó.

La labor del programa durante el tiempo de ejecución ha ayudado a 14,622 familias, a las que se suman 32 Escuelas de Campo, las cuales son espacios de intercambio de experiencias en las que participan jóvenes, padres de familia, y líderes comunitarios, con la finalidad de compartir conocimientos sobre el establecimiento y manejo de iniciativas productivas, y la comercialización de productos.

“Es un día especial porque el testimonio de los usuarios de Libras de Amor y los voluntarios comunitarios nos llenan de esperanza y de ilusión, pues sabemos que estas iniciativas productivas están transformando positivamente la vida de las comunidades y esos cambios perdurarán en las nuevas generaciones” dijo Celina Palomo, directora ejecutiva de Fusal.

Liderazgo comunal

Bajo el programa y la implementación de l as Escuelas de Campo, fueron certificados 96 voluntarios comunitarios como Promotores Agropecuarios Locales, mientras que 780 familias fueron guiadas en la siembra y cosecha de hortalizas, hierbas y especias, quienes también desarrollaron habilidades para la crianza de aves de corral, y creación de larvarios para consumo de proteínas para las aves.

Durante el conversatorio, los usuarios del programa, entre ellos voluntarios comunitarios, y promotores agropecuarios, compartieron sus historias después de la implementación de las Escuelas de Campo en sus comunidades.

Kimberly Quijano, de 18 años, es una de las promotoras agropecuarias, quien comentó que el programa se ha convertido en una oportunidad para que los jóvenes del caserío Chutia La Ceiba, La Libertad, se empoderen y adquieran conocimientos, y participen activamente en la superación de la pobreza.

“Ha sido una gran oportunidad ir descubriendo nuevas cosas, no tenemos palabras para describir lo que sentimos, no sabíamos que podíamos sembrar tomate, chile, cebolla. Pensábamos que era un trabajo solo para hombres mayores, pero ahora vemos que nosotros también podemos hacerlo.” comentó.

Gloria Díaz, del municipio de Apaneca, es otra de las beneficiadas con el programa, ella aprendió a crear bisutería.

“Me llamó bastante la atención cuando me dijeron que íbamos a trabajar con semillas naturales, y fui a aprender a preparar las semillitas, y después fui creando los collares, las pulseras, y eso es gracias a Fusal y Gloria de Kriete, porque a través de ellos nosotros fuimos capacitados y ahora nos llamamos Apaneca Emprendedora,” indicó.

Durante su intervención en el conversatorio, Gloria Díaz agradeció a Fusal y a la fundación Kriete por la oportunidad de aprender a elaborar bisutería,  poder obtener un ingreso propio, ya que comentó que antes de su participación en el programa, no tenía trabajo, y ahora labora en su hogar. 

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación