Visita nuestro especial sobre las fiestas agostinas

Judas, el traidor que merece ser castigado

El muñeco, generalmente hecho de trapos viejos, se coloca en los lugares más visibles de las comunidades. foto edh / archivo

El muñeco, generalmente hecho de trapos viejos, se coloca en los lugares más visibles de las comunidades. foto edh / archivo

El muñeco, generalmente hecho de trapos viejos, se coloca en los lugares más visibles de las comunidades. foto edh / archivo

ORIENTE. El sábado, cuando la iglesia, ensimismada, medita en la ausencia de Dios, que se evidencia con el Santísimo vacío y abierto, tiene lugar una peculiar tradición popular: colgar a Judas el traidor.

Esta es una tradición que se realiza en muchos cantones de la zona oriental del país y en cada lugar, los vecinos le imponen características muy propias de la zona.

En el cantón El Jícaro, de La Unión, hacen un muñeco de trapos viejos y lo amarran en un burro que lo arrastra por todo el vecindario.

Luego los jóvenes hacen una fogata y lo usan como piñata, antes de elevarlo a la copa de un árbol.

En el cantón El Colorado, de Chirilagua, los vecinos hacen fogatas con papel periódico y luego cuelgan el muñeco que representa al traidor.

Por lo general esto se hace antes de la vigilia pascual y es habitual que los muñecos pases varios meses colgados, hasta que por la intemperie comienzan a caerse a pedazos.

Escribe tu comentario

Enviar
Utilizamos cookies propias y de terceros para optimizar el rendimiento, mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que acepta el uso de cookies. Más información.