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JICA dotó de tecnología al centro de vigilancia del MARN

Cooperación donó 2.5 millones de dólares en equipo para el MARN y protección Civil

El equipo donado consiste en estaciones sísmicas, pantallas LED y cámaras de video, entre otros.

El equipo donado consiste en estaciones sísmicas, pantallas LED y cámaras de video, entre otros.

El equipo donado consiste en estaciones sísmicas, pantallas LED y cámaras de video, entre otros.

El Salvador ya cuenta con un Observatorio Ambiental muy moderno en el que detectan amenazas en la ramas hidrológica geológica y meteorológica.

Esa modernización y la inversión en nuevas tecnologías fueron posibles por la donación de equipos de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (Jifa), cuyo costo fue de unos 2.5 millones de dólares.

La donación también abarcó a Protección Civil que recibió equipos valorados en el mismo monto, haciendo un total de 5 millones de dólares en el donativo.

Manuel Díaz, uno de los técnicos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (JICA) que esta a cargo del observatorio, explicó que gracias a la donación del JICA lograron instalar más estaciones sísmicas para la medición de temblores en todo el territorio.

"Comenzamos con 16 estaciones, ahora contamos con 96 estaciones dispersas en todo el territorio y que nos ayudan a ver en tiempo real los sismos que ocurren en el país", indicó Díaz.

Mencionó que El Salvador es un territorio con constante sismicidad y que mensualmente ocurren unos tres mil movimientos.

De esos, la mayoría no son sentidos porque rondan los 1.5 grados de magnitud; sin embargo, son registrados por las estaciones sísmicas.

"El 70 % de nuestros sismos son originados en las costas, mientras que el 30 % son causados por fallas geológicas, todo lo tenemos registrado en nuestros equipos", explicó el experto del MARN.

Indicó que por tratarse de un país con alto grado de vulnerabilidad, era necesario contar con equipos para detectar amenazas en cuanto a terremotos, deslizamientos por lluvias, inundaciones o problemas con la actividad volcánica.

"Antes de la adquisición de estos equipos no teníamos una medición exacta de los fenómenos naturales en nuestro país; por ejemplo, si un sismo ocurría en la noche, nosotros bajamos la información hasta el siguiente día en la mañana. Con el equipo que tenemos ahora la información se obtiene de manera inmediata", explicó el experto.

Parte del donativo incluyó la instalación de algunas cámaras en las playas de la Libertad para detectar las amenazas por tsunamis, tras la ocurrencias de eventos sísmicos de gran magnitud.

"Estas cámaras nos permiten ver en tiempo real la marea en la zona y emitir alertas tempranas; pero sobretodo, para vigilar después de un sismo fuerte la posibilidad de un tsunami que amenace al país", explicó el técnico.

En cuanto a las estaciones meteorológicas que miden los milímetros de lluvia que caen en la época de invierno, el observatorio cuenta con 200 estaciones que calculan la cantidad de lluvia por cada tormenta.

Con ello pueden alertar la posibilidad de derrumbes o inundaciones en lugares específicos donde hay vulnerabilidad a este tipo de fenómenos naturales.

"En los inviernos normales en el país caen 1,800 metros cúbicos de agua en total que son medidos con estas estaciones, cuando tenemos fenómenos naturales y las precipitaciones son mayores, las estaciones meteorológicas nos permiten medir la cantidad de agua y nosotros por la experiencia y los estudios, sabemos las zonas que podrían verse en peligro por derrumbes o inundaciones y brindamos los informes para que Protección Civil pueda prevenir desastres al sacar del peligro a los que ahí viven", dijo.

En el JICA indicaron que estos esfuerzos permiten prevenir los desastres en países con alta vulnerabilidad como El Salvador.

Agregaron que las condiciones de vulnerabilidad en Japón son un tanto similares a las de nuestro país, pero ellos han apostado por la prevención con el uso de nuevas tecnologías para mermar los embates de la naturaleza.

El último equipo llamado mareógrafo, que mide el oleaje de las costas salvadoreñas y que va acompañado de cámaras de videos para prevenir alertas por mareas altas o por posibilidad de tsunamis después de un sismo en el país o países vecinos, fue instalado el año pasado.

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