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Japón construye aulas en escuela

b También construyeron un muro y mejoraron serviciosTambién construyeron un muro y mejoraron servicios

Embajada nipona ha apoyado varios proyectos en Moncagua, dos de ellos en escuelas . foto edh / Lucinda Quintanilla

Embajada nipona ha apoyado varios proyectos en Moncagua, dos de ellos en escuelas . foto edh / Lucinda Quintanilla

Embajada nipona ha apoyado varios proyectos en Moncagua, dos de ellos en escuelas . foto edh / Lucinda Quintanilla

SAN MIGUEL. Durante cuatro años los niños del centro escolar Carlos Alberto Borgonovo Pohl, de Moncagua, recibieron clases en condiciones deplorables.

Uno de sus salones improvisados estaba ubicado en un módulo donde años antes funcionaban servicios sanitarios. Los estudiantes recibían sus clases en hacinamiento y, además, teniendo que soportar los malos olores.

Nathaly Hernández, madre de familia, recordó que su hijo Armando José por un tiempo no quería ir a la escuela, pues el espacio no era nada cómodo como para prestar atención.

"El niño no quería venir a clases porque la aula en la que tocaba antes fue un baño y se sentían malos olores, además eran demasiados niños y el espacio era reducido", apuntó la madre.

Ahora, esos problemas son historia, ya que los estudiantes ya cuentan con un nuevo módulo de aulas aptas para recibir clases.

La inversión en el proyecto fue de 117 mil 111 dólares, que fueron financiados por la embajada de Japón, la comuna de Moncagua y la comunidad que apoyó con mano de obra no calificada en los trabajos.

A parte de la construcción de dos aulas con capacidad para 70 estudiantes, mejoraron los servicios sanitarios de la escuela, construyeron una fosa séptica para los baños de los niños de parvularia, y un muro perimetral para proteger a los estudiantes del recinto educativo.

Erwin Cruz, director de la escuela, explicó que "por cuatro años los niños recibieron clases en espacios nada adecuados, pero comenzamos las gestiones y se logró la construcción de las aulas".

Agregó que buscaron la ayuda con la comuna; pero por tratarse de una inversión grande les recomendaron hacer la gestión con la Embajada nipona, que después de unos meses les aprobaron y comenzaron los trabajos en diciembre del año pasado.

"En marzo ya estaban terminadas las aulas, estamos muy contentos porque los niños ahora estudian en espacios idóneos", señaló Cruz.

Sergio Solórzano, alcalde de Moncagua, indicó que "invertimos en la carpeta técnica 5 mil 743 dólares, estamos contentos porque estamos ayudando a la comunidad educativa".

La embajada también dotó de 60 nuevos pupitres para los estudiantes.

"Estamos contentos porque los niños ahora sí pondrán atención porque están en aulas decentes, además estamos más tranquilos porque ahora la escuela tiene un muro que protege a los niños", declaró Hernández.

Según el director Cruz, el centro escolar era resguardado únicamente por una malla que no era garantía de seguridad para los 433 alumnos que ahí estudian.

Yasuhiro Mitsui, consejero de la embajada japonesa, dijo que "este proyecto es fruto de una labor en conjunto. Estamos complacidos en poder apoyar a estos estudiantes".

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