Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Iglesia Católica conmemora muerte de Monseñor Romero

El que fuera arzobispo de San Salvador cumplió ayer 35 años de muerto

Numerosos fieles visitaron la tumba de monseñor Romero para conmemorar el día de su muerte. Fotos edh / René Quintanilla

Numerosos fieles visitaron la tumba de monseñor Romero para conmemorar el día de su muerte. Fotos edh / René Quintanilla

Numerosos fieles visitaron la tumba de monseñor Romero para conmemorar el día de su muerte. Fotos edh / René Quintanilla

Salvadoreños y extranjeros participaron ayer en diversas actividades religiosas para conmemorar el trigésimo quinto aniversario de la muerte de monseñor Óscar Arnulfo Romero, acaecido el 24 de marzo de 1980.

En ese marco, en la Catedral Metropolitana de San Salvador fue oficiada una misa en honor al pastor que presidió el cardenal José Luis Lacunza.

"Monseñor Romero es un pastor salvadoreño que buscó el bien de su pueblo y murió por el bien de su pueblo", dijo Lacunza, en alusión a la defensa que asumió el religioso católico contra las injusticias sociales.

En la misa también participó el obispo de México, Raúl Vera, quien realiza una labor pastoral a favor de los migrantes centroamericanos que sufren en su paso hacia Estados Unidos.

El religioso resaltó el martirio de Monseñor Romero, su labor por los pobres y su santidad reconocida por el Vaticano.

Entre los asistentes al acto religioso estuvieron el presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén; su esposa, Margarita de Sánchez; el canciller, Hugo Martínez; y el presidente de la Asamblea Legislativa, Sigfrido Reyes.

Además, participaron ministros de diversas carteras de Estado.

Monseñor Romero murió el 24 de marzo de 1980 víctima de un disparo mientras oficiaba una misa en la capilla de La Divina Providencia, en la colonia Miramonte.

En esta iglesia también fue celebrada ayer una eucaristía.

Romero, quien fue arzobispo de San Salvador entre 1977 y 1980, fue proclamado mártir por el papa Francisco en febrero de este año y será beatificado el 23 de mayo en la plaza del Divino Salvador del Mundo.

Por otra parte, una marcha partió desde la plaza Divino Salvador del Mundo hasta ese templo católico en el centro de la capital.

Durante el recorrido, algunos feligreses portaron pancartas con el rostro del mártir salvadoreño.

Otros portaron cuadros con la imagen del fallecido arzobispo, cuya veneración es muy notoria.

Durante la misa efectuada en la Catedral Metropolitana, decenas de los asistentes prestaron con mucha atención el mensaje de las autoridades religiosas, quienes se refirieron a la santidad de monseñor Óscar Romero.

Además, muchos seguidores visitaron la cripta de Catedral donde descansan los restos del religioso salvadoreño.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación