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Hurto de ganado causa pérdidas por $ 150 mil

b San Miguel y Morazán son los más afectados

Los ganaderos aseguran que si les roban o hurtan una res adulta, pueden perder mil 500 dólares, pues es ganado muy productivo. Foto edh /Lucinda Quintanilla

Los ganaderos aseguran que si les roban o hurtan una res adulta, pueden perder mil 500 dólares, pues es ganado muy productivo. Foto edh /Lucinda Quintanilla

Los ganaderos aseguran que si les roban o hurtan una res adulta, pueden perder mil 500 dólares, pues es ganado muy productivo. Foto edh /Lucinda Quintanilla

ORIENTE. Los ganaderos de San Miguel y Morazán fueron golpeados por el hurto y robo de reses durante 2014. De hecho, según las estadísticas que manejan en la Asociación de Ganaderos de El Salvador (AGES), en ambos departamentos perdieron más de 150 cabezas de ganado.

Esta cantidad de bovinos se traduce en una pérdida económica de más de 150 mil dólares durante el año, ya que la mayoría de las reses hurtadas tenían un valor monetario aproximado de entre los 300 y mil 500 dólares.

Danilo Fuentes, presidente de la Asociación de Ganaderos filial San Miguel, confirmó la cifras de pérdidas.

Mencionó que "para nosotros perder un animal es prácticamente que nos quiten mil dólares de la mano, porque el ganado que tenemos es cárnico o lechero, cuya producción es muy significativa en nuestros establos. Creemos que en todo el año perdimos como mínimo 150 mil dólares en ambos departamentos por el hurto".

Fuentes sostuvo que uno de los grandes problemas para bajar la incidencia en estos delitos es la falta de denuncia del sector, sobre todo en el departamento de Morazán.

En ese departamento, los casos reportados a la Policía fueron mínimos, pero el robo y hurto fue masivo.

El análisis de los ganaderos en torno a este comportamiento apático a la denuncia que tiene el sector, es que se debe a la falta de confianza en las autoridades.

Consideran esa situación impide que haya una constante vigilancia e interacción entre la Policía y el sector de los ganaderos.

"Muchos dicen que no sirve de nada denunciar, pero nosotros en San Miguel hemos bajado el accionar de los cuatreros a través de la denuncia a la Policía", aseguró Fuentes.

Sin embargo señaló que siguen preocupados por las cifras de casos que aún se reportan en San Miguel y las que consideran son altas, a la vez señalan que hay una cifra negra de casos que ni si quiera llegan a los oídos del sector organizado.

En el año, la AGES conoció de hurtos en los que bandas de cuatreros sacaron de los pastizales hasta 11 reses de una sola vez, sin que nadie se diera cuenta.

Los casos más significativos fueron los registrados en los cantones Santa Anita y Trinidad de Morazán y San Miguel respectivamente.

En esas zonas, una banda que operaba a nivel nacional hurtó y sacrifico las reses en terrenos cercanos a donde las hurtaban.

"Es el colmo del descaro como estaban operando, porque no se iban lejos. Las reses fueron sacrificadas a metros de los potreros de donde las sacaron", recordó el ganadero.

Las bovinos más hurtados en el año fueron las vacas productoras de leche, eso porque este ganado es manso y los delincuentes sin mayor esfuerzo las pueden sacar de los potreros.

Otro tipo de bovinos que también son presa fácil para los cuatreros son los terneros.

La razón es simple, es ganado que aún no han sido herrado y nadie puede reclamarlo como suyo pues no está registrado y pueden venderlos fácilmente.

Henry Barahona, jefe de la Policía Rural de San Miguel expresó que generalmente los cuatreros hurtan las reses grandes con el fin de sacrificarlas y vender su carne en plazas o lugares informales.

Secundó lo dicho por el ganadero, al asegurar que la incidencia de estos delitos ha bajado, al menos en San Miguel, donde el año pasado reportaron 30 denuncias.

En 2013, los ganaderos perdieron 70 cabezas de ganado, mientras que para este año, las denuncias se redujeron en seis, pues sólo reportaron 24, con el informe de 54 cabezas de ganado extraviadas.

"Para este año logramos además recuperar de las 54 reses hurtadas 16, en varios procedimientos generados por la denuncia oportuna del sector", señaló el jefe policial.

Señaló que el período en que más casos les reportaron fue el último semestre del año, pues fue cuando destazaron varias reses en los terrenos de los ganaderos.

Explicó que se trataba de una banda que operaba a nivel nacional de ese modo y de los cuáles lograron capturar a cinco de sus integrantes.

"Logramos capturar a 12 personas por estos delitos en este año, cinco de ellos eran de esa banda que hicieron los tres destazos en Morazán y San Miguel, pero después de los arrestos la operación bajó", aseguró Barahona.

En este punto los ganaderos aseguran que si bien el esfuerzo policial coordinado con el sector logró bajar la incidencia y generaron capturas en San Miguel, han notado un comportamiento extraño en el accionar de los cuatreros.

Aseguran que lo que hicieron fue cambiar de lugar donde operar y la forma como hacerlo.

"Bajaron sus operaciones en San Miguel para robar en Morazán, lo único que hicieron fue cambiar de cancha para seguir afectando al sector, con el agravante que ahora operan de una forma más cínica", sostuvo el ganadero.

La Policía por su parte ya están planeando operaciones coordinadas entre las unidades rurales de ambos departamentos, para evitar que sigan hurtando con facilidad.

Para lograr mayor eficiencia reiteran el llamado a los criadores de ganado, a presentar las denuncias oportunas al ser víctimas de cuatreros.

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