Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Hurtan piezas en mausoleos que son patrimonio migueleño

Obras de arte sucumben ante vandalismo y hurto de mármol en cementerio migueleño

En la mayoría de casos los vándalos solo rompen las piezas y dejan los escombros, pero otros afectan las piezas para hurtar materiales como mármol. Foto edh / Francisco Torres

En la mayoría de casos los vándalos solo rompen las piezas y dejan los escombros, pero otros afectan las piezas para hurtar materiales como mármol. Foto edh /...

En la mayoría de casos los vándalos solo rompen las piezas y dejan los escombros, pero otros afectan las piezas para hurtar materiales como mármol. Foto edh / Francisco Torres

SAN MIGUEL. Mientras en otros municipios remozan los cementerios para ofrecer recorridos nocturnos a turistas, en la cabecera migueleña el vandalismo y el desdén, tanto de la alcaldía como de la Secretaría de Cultura (Secultura) dañan las obras de arte.

El serio daño a las lápidas y a los mausoleos tiene una explicación sencilla, según el historiador Carlos Cañas Dinarte: "Es por desconocimiento. No saben qué implica o significa la cultura y su importancia estratégica para una empresa en franco crecimiento, como es el turismo".

A la crítica del experto se suma el agravante de que a inicios de este mes la municipalidad migueleña destruyó decenas de nichos históricos por considerar que era más fácil terminar de abrirlos que reparar las grietas que tenían, tal y como lo publicó El Diario de Hoy el 8 de febrero.

Cañas explica que la importancia de estas obras radica en que forman parte del patrimonio cultural del país.

"Algunos de ellos fueron diseñados y fabricados en la Europa del siglo XIX e inicios del siglo XX, por lo que no se trata solo de meros metales o piezas de mármol, sino que implican un trabajo artístico, un contenido cultural binacional y una historia", valoró.

Pero los daños en los mausoleos no han causado impacto entre la población migueleña, y probablemente se debe a que se han ido generando durante años sin que nadie se dé cuenta.

Muestra de ello es que en los últimos cinco años una majestuosa obra de arte tallada en mármol donde descansan los restos de varios miembros de las familias Calvo y Mendoza, fallecidos a finales de los 1800 y en las primeras décadas de los 1900, ha sido destruida a cuentagotas.

Primero comenzaron cortando las cabezas de las efigies que representaban, al parecer, el núcleo familiar sepultado ahí. Estas estatuas lucían vestuarios de la época.

Ahora han comenzado a destruir un enjaretado, también hecho en mármol, en la parte superior del mausoleo.

Con las alas rotas

Otro evidencia del descuido es la de un imponente ángel que sostiene una guirnalda y que le falta una ala de mármol desde hace varios años.

El desdén de las autoridades es tal que no saben sobre la fecha en la que fueron colocados los mausoleos ni sobre su origen, porque no existen documentos, según las fuentes de la municipalidad.

El Diario de Hoy pidió informes a la unidad de comunicaciones de la Secultura para saber si tienen un inventario, pero hasta hoy Nohemy Navas no ha respondido.

También faltan piezas metálicas antiguas, como puertas de nichos en forma de capillas o verjas elaboradas con cadenas muy gruesas.

La municipalidad tuvo que reponer, hace unos 10 años, gran parte de la reja metálica que sirve como fachada a este camposanto.

En las últimas décadas los nichos modernos son a los que les han colocado rejas metálicas, pero ya han empezado a ser el blanco de personas que hurtan el metal para venderlo como chatarra.

Saúl Guandique, un septuagenario migueleño, recuerda que en su infancia esos mausoleos "pasaban bien limpios. No sé si era la alcaldía o los familiares de esos difuntos los que pagaban para que estuvieran relucientes".

Recuerda una imagen "que brillaba como que era de otro metal y pagaban a una persona para que la pasara lustrando con una pasta; desapareció hace años".

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación