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Hay que priorizar el presupuesto pensando en la niñez

El representante de la Unicef  insiste en que se debe garantizar el derecho a la educación como una vía de superar el fenómeno de la violencia

Representante de UNICEF dice que hay que pensar en la educación

El funcionario insiste en que se debe garantizar el derecho a la educación como vía para superar la delincuencia

Luego de cinco años de haber llegado  para cumplir su rol como representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en el país, Gordon Jonathan Lewis, se despide con las maletas llenas de muchas satisfacciones y una gran experiencia profesional y personal.

Además de marcharse con un sentimiento de realización, se apresta a  tomar otro reto en su próxima asignación, Costa Rica.

Durante su permanencia ha sido testigo y ha propiciado apoyo técnico en varios  de los pasos que se han dado en el país en materia de defensa de los derechos de la niñez y la adolescencia.

Sin embargo, señala que hacen falta, tanto de parte del gobierno y de todos los sectores, más esfuerzos urgentes para resolver problemas que constituyen un obstáculo para concretar programas específico para la población infantil y adolescente.

¿Cuáles considera que son los avances que se han tenido en El Salvador en materia de niñez?
Hablando concretamente sobre algunos logros, en primer lugar, creo que es importante destacar lo que llamamos la progresiva instalación y consolidación del sistema de protección integral para la niñez y la adolescencia (...) porque ya hay un total de quince Juntas Departamentales de Protección de la Niñez y la Adolescencia, que son instancias fundamentales que han permitido que actos de denuncia de violaciones de derechos de la niñez pueda ser un acto mucho más normales.

Todavía falta en este sentido la implantación mucho mas agresiva de lo que son los Comités Locales de Protección de Derecho de la Niñez y allí tenemos un gran desafío.El segundo logro es que ha habido una reducción progresiva en las tasas de mortalidad infantil (ya que es una de las más bajas a nivel de Centroamérica) y en las tasas de desnutrición crónica en niños menores de cinco años. Esto se debe a la inversión en programas de vacunación y control de enfermedades respiratorias, control de enfermedades diarréicas. El tercer logro es un aumento progresivo de la cantidad de programas novedosos e innovadores en materia de prevención de violencia contra la niñez y la adolescencia, particularmente en el ámbito escolar, familiar y comunitario. Cuarto avance es un compromiso decidido de parte del Estado salvadoreño para que los programas de primera infancia, fundamentalmente el desarrollo integral de niños de cero y cinco años de edad, haya beneficiado como un marco programático bastante interesante.

Hay una política nacional de atención integral de la primera infancia. Dentro de esto cita el desarrollo de programas como “También soy Persona”, del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y Adolescencia (Isna );y  campañas como “Por Ser Niña”, de Plan El Salvador; “No te indigna”, de la propia Unicef; y la más reciente que se llama el “Seis por ciento por la educación”.

¿Se siente satisfecho?
Yo diría de que me siento no solamente satisfecho, me siento realizado profesional y personalmente. Trabajar aquí ha sido sumamente positivo por varios motivos: uno, porque hay un fuerte reconocimiento de toda la sociedad, de todo el aparato Estatal, gubernamental, de la sociedad civil, de las ONG, de las diferentes agencias de cooperación internacional sobre la plusvalía y el valor añadido que Unicef aporta al país. Se nos ha recibido con muchísima confianza, con brazos abiertos. Se nos busca, no necesariamente por nuestro aporte financiero, se nos busca porque tenemos conocimiento técnico, experticia...

Poca inversión
Gordon Lewis también habló sobre los desafíos que aún tiene El Salvador en materia de inversión para la niñez y adolescencia, ya que es en este segmento de la población el que conducirá al país hacia el desarrollo.

¿Cuáles son las deudas o retos?
El primer desafío tiene que ver con el ejercicio y la priorización en la elaboración de presupuesto nacional en El Salvador. Nuestra preocupación es que todavía no se están haciendo los esfuerzos suficientes para garantizar el máximo posible de los recursos fiscales y financieros del país que se puedan orientar a programas para la niñez y la adolescencia... Nuestro llamado al Gobierno es de que la inversión en la niñez, plasmada en mayores porcentajes del presupuesto orientados hacia la niñez, tiene que ser percibido como una inversión.

El segundo desafío tiene que ver con la urgente necesidad de abordar la problemática del elevadísimo numero de niñas, niños, y fundamentalmente adolescentes que se encuentran fuera del sistema educativo. Nos estamos refiriendo a niñas y  niños que nunca han puesto pie en una escuela.

El tercer desafío que consideramos todavía tiene que ser abordado es el tema del tejido social familiar y comunitario muchas veces debilitado.  Muchos niñas, niños ya adolescentes no tienen el respaldo de un tejido social, comunitario y familiar fuerte que los proteja y cuide de ellos... La familia, la comunidad y las escuela es donde se están dando las mayores vulneraciones de derechos contra la niñez.

¿Cómo evalúa la actuación del gobierno y otros sectores en asegurar los derechos de los niños?
... En relación al accionar del Gobierno, nuestro análisis es favorable. Como te digo tenemos esa progresiva consolidación e implantación del sistema de protección integral. Hay avances interesantes que vemos en materia de salud y nutrición materno infantil. Por otro lado también hay otros muchos  actores y allí consideramos que hay cosas interesantes que están sucediendo. Cuando hablamos de empresa privada vemos que hay una progresiva adopción del concepto de Responsabilidad Social Empresarial con un enfoque de derechos de la niñez... Muchísimas compañías, empresas  están haciendo cosas interesantísimas desde el punto de vista, no de la caridad, pero (sí) desde el punto de vista de una estratégica responsabilidad social empresarial orientada a proteger los derechos de la niñez...  

Vemos una sociedad civil que progresivamente se va fortaleciendo en su abogacía, en su defensa de los derechos de la niñez, organizaciones no gubernamentales tanto nacionales como internacionales que están haciendo un excelente trabajo, particularmente territorializando los programas a nivel local y comunitario y eso es importantísimo porque allí lo que estamos viendo es un ejemplo de complementariedad entre el esfuerzo nacional de Estado y los esfuerzos de la sociedad civil para garantizar que los servicios lleguen a la niñez a nivel local y comunitario.

¿Cree que hay voluntad para lograr nuevos acuerdos que favorezcan a la población infantil?
Yo creo que sí.  Veo, por ejemplo, en las nuevas dinámicas del Consejo Nacional para la Seguridad Ciudadana y Convivencia y el Consejo Nacional de Educación (instancias en los cuales el sistema de Naciones Unidas y Unicef  hacen parte de la secretaría técnica  acompañando las discusiones)... a mí me parece que ahí lo que está sucediendo es algo relativamente inédito e histórico...  Hay voces de todos los sectores, están los sindicatos, esta el Gobierno, esta el sector privado, están los partidos políticos, están los diputados, etc., está la sociedad civil. El espacio es fundamental para garantizar de que se plantea el problema y se conversa alrededor del problema y se lleguen a acuerdos y soluciones en común. 

Evidentemente es claro que para una ciudadanía que está muy agobiada en su diario vivir con muchísimos problemas ... lo que quiere ver es que esa conversación y esos acuerdos generen resultados que se puedan sentir. Allí hay un gran desafío pendiente aún y lo que la ciudadanía quiere y me parece con justa razón es que esos procesos se aceleren. 

Eso es solamente uno de los varios ejemplos que nosotros vemos de que hay voluntad para sentarse alrededor de la mesa y conversar sobre los temas de la niñez.

¿Cómo ve el tema de la migración ilegal de los menores?
Nosotros llamamos a este fenómeno migración irregular de niñas y niños no acompañados... Desde el año 2013 se ha visto, particularmente hacia los Estados Unidos, un aumento bastante importante de niños que están migrando en condición de no acompañados y particularmente de la región del Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador)... Sabemos que los niños se van por varios motivos: la necesidad de reunificación familiar... en segundo lugar tenemos que reconocer de que la inseguridad ciudadana y la violencia ejerce un papel clave en la decisión de padres que están allá en pedirles a sus niños que hagan ese trayecto solos... Y también uno podría mencionar, para el caso de los adolescentes, la ausencia de oportunidades laborales y el sueño de poder encontrar mejores oportunidades en otros países.

No obstante este análisis, el mensaje es bastante claro y es que cuando el niño o la niña migra solo o sola tienen que generarse las condiciones para proteger.

En primer lugar hay que decirle a los padres de familia que el trayecto es sumamente peligroso... Segundo, es que en el propio trayecto tiene que existir garantías para la protección de las niñas y niños, y siempre para las autoridades que entran en contacto con nuestros niños siempre garantizarles el interés superior. 

¿Qué medidas cree que se deben tomar para evitar que los menores emigren? 
Son varias las medidas. Me parece que este es un debate importante que El Salvador tiene que tener por el hecho de que es evidente que la violencia tiene un impacto sobre el bienestar y desarrollo de la niñez, y mientras más niñas y niños sean víctimas de la violencia nos alejamos de ese sueño de convertir a El Salvador en un país que sea verdaderamente protector de los derechos de todas las niñas, niños y adolescentes. Todo comienza, en mi opinión y el análisis que hace Unicef, en la necesidad de que los niños puedan nacer y desarrollarse en entornos familiares seguros y que los protejan. Dos, que todo niño y niña esté en la escuela, la escuela es la mejor garantía, es la mejor vacuna contra la violencia social que está padeciendo el país. Tercero, la necesidad de que todas las escuelas cuenten con programas de prevención de violencia, que se instituyan comités de prevención de violencia basada en género, etc., que todos los niños puedan tener la garantía de participar en estas actividades. Y fundamentalmente para la población adolescente es clave que puedan terminar la escuela, y sino han optado por terminar la trayectoria educativa, que se les brinde más y mejores oportunidades productivas y laborales. Entonces el Estado, el gobierno, la sociedad tiene que trabajar en conjunto para ofrecer alternativas. Esto hay que verlo con un gran sentido de urgencia.

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