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Manuel Portillo

El hacedor de talentos, octubre 2015

El Festival de Creatividad funciona en Ciudad Delgado y ha dado forma a varias generaciones de artistas gracias a este docente

Manuel Portillo
Manuel Portillo

Su perseverancia y amor al prójimo le permitieron a Manuel Portillo llegar a dirigir un grupo de niños y adolescentes interesados por el arte y la música. Gracias a sus proyectos culturales, ha impactado la vida de miles de salvadoreños en condiciones de vulnerabilidad. Conocé a nuestro Salvadoreño del Mes de octubre 2015.

La perseverancia hace referencia a la cualidad de una persona por mantenerse constante en un proyecto ya comenzado, además de que mantiene una actitud positiva aun cuando las circunstancias o realidad del entorno puedan volverse adversas o se presenten obstáculos en el cumplimiento de los objetivos.

Pues bien, todas estas características son las que identifican a Manuel Portillo, nuestro Salvadoreño del Mes de octubre 2015.

Manuel es un profesor de Música, graduado del Centro Nacional de Artes (CENAR), aunque también se considera un promotor cultural por vocación. Desde hace años desarrolla el proyecto cultural llamado “Festival de Creatividad”, que se encuentra en Ciudad Delgado, gracias al cual ha formado ya varias generaciones de músicos y artistas en diferentes áreas. 

Según cuenta, la idea del festival surgió en  2001 cuando comenzó a trabajar con el coro de la parroquia de Ciudad Delgado, pero se encontró con que no existían proyectos ni iniciativas que involucraran a jóvenes y que buscaran formarlos.

Como mi vocación es más de promover la educación y las artes, me puse a pensar que podíamos hacer un buen trabajo con esos jóvenes que habían sido descuidados.

Le planteé la idea al párroco y me dijo que lo hiciéramos y fue así como hicimos la invitación, que pensamos no llegarían muchos, pero lo bonito fue que al primer ensayo llegaron 40 niños. Fue un buen número que hasta estábamos asustados.

 Empezamos a impartir clases de música, sobre todo de guitarra, flauta y un poco de danza. La idea fue tan exitosa que en ese primer año logramos atender a 100 niños y después desarrollamos la idea año tras año hasta lograr un buen presupuesto y nos extendimos a ser lo que somos hoy”, cuenta entusiasmado Manuel.

Asimismo, asegura que actualmente se imparten talleres de música, artes plásticas, danza y otras áreas del arte. “Incluso, llegamos a enseñar a tocar instrumentos que tienen mayor exigencia, como la trompeta, el saxofón, clarinete, teclado y bajo eléctrico.

A este proyecto le hemos llamado Festival de Creatividad porque queremos que los niños y jóvenes tengan un espacio de exploración artística, por eso le pusimos ese nombre”, aclara este salvadoreño. 

Hasta la fecha, aunque es un cálculo difícil de hacer, se estima que con este proyecto se han beneficiado unos 4 mil niños y adolescentes en los 14 años que lleva de ejecutado.

En promedio atendemos a 150 niños en los diferentes talleres, quienes pueden optar por aprender de tres talleres como máximo: flauta, artes plásticas, trompeta, clarinete, danza, entre otros”, asegura Manuel Portillo.

“El proyecto habla por sí mismo, porque tenemos niños de 15 años que empezaron desde los siete y que se han mantenido en todos estos años. Todo lo que la parroquia les ha brindado ha servido para que ellos continúan entusiasmados y el apoyo que el profesor Manuel les ha dado también. Siempre está pendiente de ellos y se preocupa porque ensayen la mayor parte del tiempo.

Creo que si esto continúa así va a ir superando los objetivos que se han “La evolución que esta población ha tenido ha sido bastante gratificante, pues muchos vinieron desde pequeños a estos talleres y gracias a ello lograron entrar a orquestas sinfónicas; otros se han vuelto promotores artísticos, al incursionar en proyectos de gran importancia.

Esto es un plus que hemos ganado con el programa, pues nosotros no pretendemos formar profesionales artísticos, sino hacerlos que se interesen por esto y que inviertan de la mejor manera su tiempo, pero verlos tocar en algo más grande es una gran satisfacción”, sostiene este promotor cultural.
“Este proyecto es bien bonito porque busca ayudar a todas las comunidades de alrededor y a los niños de escasos recurso, que les ayuda a que pasen ocupados en su día a día, pues pasan bien entretenidos desde que vienen hasta que se van.

l profesor Manuel ha sido de gran apoyo para todos nosotros, porque su trabajo se presta para que los niños se desarrollen en algo de su beneficio, su apoyo ha sido muy importante”– Nohemí de Molina, madre de uno de los asistentes a las capacitaciones.

El impacto del Festival de Creatividad ha sido tal que habitantes de otros municipios, como Soyapango, Ilopango y Mejicanos, llegan hasta el lugar para formar parte de los talleres que ahí se imparten.

De acuerdo con el profesor, los interesados “vienen a los talleres y se inscriben en el nivel de les corresponda, reciben unas dos clases por semana aproximadamente y al final de año, normalmente en época de Navidad, debemos presentar algo, ya sea una cantata o un pequeño recital de lo que han aprendido. Lo más importante, el concepto propio del festival, es que en cada taller el niño descubra algo y que le permita expresarse”.

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