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OCCIDENTE

Hábitat para la Humanidad transforma vidas en Ahuachapán

Ejecutó desde el 2010 un proyecto que incluyó cinco componentes.

Hábitat para la Humanidad concluyó el proyecto denominado "Getsemaní es mi hogar", en la colonia del mismo lugar, del cantón Los Magueyes, de Ahuachapán.

El proyecto “Getsemaní es mi hogar”,  está en la colonia del mismo lugar, del cantón Los Magueyes, de Ahuachapán. | Foto por CD

San Salvador, 05 de febrero de 2016

AHUACHAPÁN.  Hábitat para la Humanidad y organizaciones internacionales concluyeron el viernes el proyecto denominado “Getsemaní es mi hogar”, en la colonia del mismo lugar, en el cantón Los Magueyes, de Ahuachapán, donde la inversión superó los 2 millones de dólares desde que éste inició, en enero de 2010.


El proyecto incluyó los componentes de liderazgo comunitario, educación, salud comunitaria, generación de ingresos y soluciones habitacionales. 


En este último construyeron 230 viviendas a igual cantidad de familias. 


La edificación fue a través de voluntarios nacionales e internacionales.


Una de las beneficiadas, Fidelia Sigüenza, de 70 años, señaló que con recursos propios no hubiera construido una casa digna ya que apenas subsiste de lo poco que gana como costurera.


La casa de bloque, construida en el 2011, sustituyó  a una de madera podrida y con techo de lámina que ya presentaba agujeros por donde se filtraba el agua durante el invierno.


La septuagenaria recordó que antes que Hábitat para la Humanidad llegara al lugar era una comunidad olvidada, en referencia a que no eran beneficiados con proyectos por ninguna entidad.


Esto a pesar de que la colonia comenzó a ser habitada en la década de los noventa.


“Todo (lo ejecutado) es de interés en la comunidad porque no había nada anteriormente. Gracias a Dios entrando Hábitat todo se compuso”, señaló la fémina.


El proyecto permitió el fortalecimiento de liderazgo y organización comunitaria con una visión de autosostenibilidad.


Fueron capacitados 36 líderes en temas como liderazgo, gestión de proyectos y de riesgo. 


También recibieron formación 25 facilitadores medio ambientales quienes replicaron lo aprendido con 225 personas; fue conformado el comité comunal de protección civil e incluso elaboraron un dispositivo que facilita la comunicación en caso de atención de desastres.


En el componente de educación facilitó el acceso a este en los niveles formales y vocacionales. Entre los resultados está el apoyo a jóvenes en el programa de apoyo al estudio a través de becas.


Otros sesenta menores entre cuatro y seis años fueron beneficiados con el programa de educación inicial que fue denominado “La Escuelita”.
Además se ejecutaron actividades extracurriculares como talleres de liderazgo juvenil y de emprendedurismo, foros para fomentar la práctica de valores y buena convivencia comunitaria, implementación del centro de aprendizaje tecnológico donde los jóvenes aprendieron computación e inglés.


Hay personas que no tenían visión de estudiar pero con el programa ahora se han convertido en bilingües y han intercambiado experiencias en Estados Unidos.


Entre las obras también se encuentra la construcción de un centro comunitario y casa de la salud, donde periódicamente llega un médico a brindar consulta a las personas de la comunidad.


Mientras que las personas aprendieron sobre bisutería, pintura, costura, y elaboración de hamacas, que les sirve para la generación de ingresos económicos. Más de 1,500 personas del cantón fueron favorecidas con los diferentes componentes.


El director Ejecutivo de Hábitat para la Humanidad El Salvador, Jorge Molina, expresó que el componente de soluciones habitacionales se realizó bajo la metodología de crédito-subsidio.

 
Con ello, por ejemplo, una familia que recibió una vivienda valorada en $4,000 sólo cancela la mitad en un plazo de trece años con cuotas de $20 al mes. Con esos fundos, la entidad ayuda a otras familias. 


“Estamos desde hace seis años haciendo un esfuerzo para ayudar a esta comunidad a romper con esos círculos de pobreza. Las familias no tenían vivienda, agua potable, servicios sanitarios, centro comunitario, y establecimiento de salud; ahora Gracias a Dios tienen todo eso”, señaló Molina.


Agregó que estarán por otros dos años más en la comunidad para realizar proyectos similares con la ayuda de otros aliados nacionales e internacionales.


Entre las obras que se ejecutarán en ese tiempo está el mejoramiento de techos y pisos de algunas viviendas.


Molina dijo que en 23 años de trabajo en el país han beneficiado a 25,700 familias, realizando una inversión de $100 millones.
Además han generado 130 mil empleos directos e indirectos.

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