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Flores para la virgen

Miles de feligreses católicos acudieron ayer a venerar a la Virgen de Guadalupe

Basílica de Guadalupe

Los creyentes hacen largas filas para poder llegar al altar. | Foto por Menly Cortez

Los creyentes hacen largas filas para poder llegar al altar.

Doña Julia Acevedo tiene 79 años, y ayer fue la primera vez que se vistió de india y acudió a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, en Antiguo Cuscatlán, para cumplir una promesa tras recuperar su salud.

“Es primera vez que hago una promesa a la virgen por razones de salud”, dijo la feligrés.

Añadió que este año llegó con sus nietos a cumplir lo prometido a la virgen.

Como ella, miles de fieles católicos vistieron a sus hijos como indios para ser presentados en la Basílica.

Dicho templo realizó misas, rosarios y procesiones para venerar a la virgen y recordar sus apariciones a San Juan Diego, en México.

La mayoría de los concurrentes pudieron ingresar al templo para presentar sus oraciones ante el altar principal y así cumplir promesas hechas a la virgen por favores recibidos.

Otros aprovecharon la ocasión para tomarse fotografías en la cripta del santuario o en el atrio del templo.

Incluso niños recién nacidos fueron llevados por sus padres con atuendos de indios para seguir la tradición.

Apariciones

De acuerdo a la tradición oral mexicana y los múltiples documentos históricos encontrados alrededor del mundo en distintos archivos, la Virgen María se apareció cuatro veces al indio Juan Diego Cuauhtlatoatzin en el cerro del Tepeyac, y una quinta vez en el pueblo de Santa María Tulpetlac en el Estado de México, en la cual curó a Juan Bernardino, tío de San Juan Diego. 

Se indica que el relato guadalupano conocido como Nican mopohua, tras la primera aparición, la Virgen ordenó a Juan Diego que se presentara ante el primer obispo de México, Juan de Zumárraga. 

Juan Diego en la última aparición de la Virgen llevó en su ayate unas rosas, flores que no son nativas de México y que tampoco prosperan en la aridez del territorio, que cortó en el Tepeyac, según la orden de la Virgen. 

Juan Diego desplegó su ayate ante el obispo Juan de Zumárraga, dejando al descubierto la imagen de la Virgen María, morena y con rasgos mestizos.

En El Salvador, la tradición continúa cada 12 de diciembre con la afluencia masiva de feligreses a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en Antiguo Cuscatlán.

En su interior se destaca la imagen de la virgen que fue bendecida personalmente por San Pío X y que, posteriormente, fue honrada con la coronación pontificia en diciembre de 1953.

Para este día, en dicho templo, se realizarán misas en la cripta, rosarios y se abordará el tema mariano y se cerrará la celebración con una coronilla a la Divina Misericordia.

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