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Fallece destacado banquero, Ing. Mauricio Samayoa

El expresidente del Banco Cuscatlán falleció este jueves en la ciudad de Miami, Estados Unidos, rodeado de su esposa, hijos y nietos, dejando un significativo aporte al desarrollo del país y al deporte nacional

Bajo la conducción del Ing. Samayoa, el Banco creció con la fuerza del jaguar maya, la energía del Sol y la tenacidad de Cuscatlán, como eran sus símbolos.

Bajo la conducción del Ing. Samayoa, el Banco creció con la fuerza del jaguar maya, la energía del Sol y la tenacidad de Cuscatlán, como eran sus símbolos.

Bajo la conducción del Ing. Samayoa, el Banco creció con la fuerza del jaguar maya, la energía del Sol y la tenacidad de Cuscatlán, como eran sus símbolos.

A los 65 años y rodeado de su familia, en la ciudad de Miami falleció el prestigioso banquero, ingeniero Mauricio Samayoa Rivas.

Un hombre visionario, con temple, buenas ideas y confianza en el país, fue actor clave en el desarrollo de El Salvador a través de la banca. Expresidente de la aseguradora SISA, la figura del ingeniero Mauricio Samayoa queda en la mente colectiva como quien catapultó uno de los grandes íconos financieros de El Salvador por décadas: Banco Cuscatlán.

Ingeniero industrial de profesión y Master en Administración de Negocios, llegó al Banco Cuscatlán como representante de otra empresa y se quedó para desarrollar un importante proyecto de expansión en la región a partir de 1992, reseñan familiares y amigos.

Bajo su guía, Banco Cuscatlán creció hasta convertirse en el centro de la Corporación UBC Internacional, expandiéndose a Estados Unidos (con énfasis en remesas), Guatemala, Honduras, Costa Rica, Panamá, Bahamas y Montserrat, con más de 200 agencias, cajeros automáticos, atención de remesas y un conglomerado de servicios para más de un millón de clientes en la región.

Como segundo conglomerado financiero más grande de Centroamérica, después del panameño Banistmo, Banco Cuscatlán llegó a contar con unos $5,650 millones en activos, utilidades cercanas a los $80 millones, $3,580 millones en depósitos y un patrimonio de casi $600 millones, antes de ser adquirido por Citigroup.

Por eso don Mauricio Samayoa llegó a llamarlo "El Banco para mentes sin fronteras" y, a medida que creció, "El Banco regional para mentes sin fronteras".

Considerado por quienes le conocieron como un hombre recto y franco, luchador ante la adversidad, don Mauricio Samayoa llevó al éxito al Banco con su gran mística de trabajo en equipo con sus ejecutivos y su personal; su fe en la regionalización y su carisma para los negocios y estrategia de crecimiento. Además, promovió su modernización tecnológica y la creatividad para brindar más y mejores servicios, desde los créditos empresariales hasta pagos electrónicos, remesas y soluciones crediticias para mantener la sanidad financiera de sus clientes.

"¡No queremos que el mercado nos vea como conquistadores, sino como socios estratégicos! La meta es ser jugadores importantes…", decía al ser entrevistado.

Esta carrera por la expansión de los servicios de Banco Cuscatlán iba aparejada al espíritu deportivo del ingeniero Mauricio Samayoa, quien promovió el deporte nacional y fungió como presidente del Comité Olímpico de El Salvador (COES) en 2003.

"El deporte es el medio por excelencia para el mejoramiento del desarrollo de la juventud, pues provee disciplina, valores y en general enseña a los jóvenes a ser mejores ciudadanos a través de la práctica", declaró en su momento.

De esa manera proyectaba dejar un legado a la juventud y contribuir para hacer del deporte salvadoreño un referente para la región.

Tenacidad y confianza

Aunque se graduó como Ingeniero Industrial, siempre le gustaron el mercadeo y las ventas; en los años 70 asumió la gerencia general del Grupo Frenkel, que distribuía buses, camiones y otros vehículos de marcas como Isuzu, Mitsubishi, Leyland, Chrysler y Peugeot.

Posteriormente decidió irse a los Estados Unidos a sacar una Maestría en Administración de Negocios en la Universidad de Tennessee.

Tras obtener su Master, viajó a Panamá para trabajar en la distribución de vehículos y emprendió un modelo de negocios con facilidades de financiamiento, lo cual fue una gran experiencia para él, según reseñó a la revista especializada Summa.

Año y medio después, en 1984, decide volver a El Salvador y asume la gerencia de Seguros e Inversiones S.A. (SISA), la cual enfrentaba problemas económicos y sus socios querían tener a alguien ajeno al sector para que pudiera analizar y relanzar la empresa.

SISA salió a flote y se convirtió en una de las aseguradoras líderes en la región, con nuevos modelos de coberturas y reaseguros.

En 1992, y tras el fiasco de la nacionalización bancaria de 1980, el ingeniero Mauricio Samayoa se involucra e impulsa la compra y reprivatización del Banco Cuscatlán y lo posiciona como el banco de la nueva generación: moderno, dinámico, diferente, innovador y accesible.

En seguida, visualizó la expansión al área centroamericana, teniendo como clave del éxito: "Contar con un equipo de trabajo muy profesional, comprometido y con grandes ideas, aunando a la suerte de tener directores dispuestos a apoyarnos en el proceso".

El ingeniero Samayoa falleció la madrugada de este jueves, rodeado de su esposa, hijos y nietos, constituyendo una pérdida enorme para sus familiares, amigos, excolaboradores y para el emprendimiento nacional y regional.

Descanse en paz, ingeniero Mauricio Samayoa.

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