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Escuela enseña agronomía desde 4° grado

Son más de 400 los alumnos del centro escolar la Confianza que se encargan de la granja que cría aves, porcinos y peces, además siembran hortalizas

Escuela enseña agronomía desde 4° grado

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Cuatro años han pasado desde que los estudiantes y docentes del centro Escolar La Confianza, en San Miguel, iniciaron en una pequeña parcela la siembra de hortalizas; hoy es una granja muy completa con crianza de aves, cerdos, conejos, peces y además con un componente de prevención de riesgo.

Por tal razón, el director de la escuela, Jerry Rodríguez y otras autoridades de la institución decidieron incluir dentro de la currícula de los alumnos una materia de agronomía, en la que a partir del cuarto grado aprenden teoría y prácticas agrícolas en sus diferentes ramas.

"La granja escuela es parte del proyecto eco cultura, en la que los estudiantes de 4º a 9º grado reciben sus clases teóricas en el área agrícola en la escuela, y las prácticas en la granja, donde tenemos cerdos, cabros, conejos, pollo de engorde, gallina ponedora, dos estanques de tilapia, entre otros", dijo el director.

Mencionó que enseñan a los estudiantes cómo cuidar los terrenos y protegerlos de la erosión, creando barreras vivas y muertas, en estas últimas usan llantas viejas para evitar deslizamientos causados por las lluvias y no perder sus cultivos.

Esta escuela además cuenta con el bachillerato Técnico Vocacional Agropecuario y los más de mil 200 metros cuadrados de extensión de la granja les permiten hacer sus prácticas dentro del proceso de aprendizaje.

Rodríguez aseguró que, a pesar de ser un proyecto exitoso, no ha tenido el apoyo necesario de parte del Ministerio de Educación, que sólo otorga un poco más de mil dólares al año para el mantenimiento de la granja escuela.

Ayuda privada

El director aseguró que el proyecto ha sobrevivido gracias al apoyo de la empresa privada, que a través de gestiones y de ver el interés de la comunidad educativa, ha decidido hacer donaciones, además de altruistas que de manera directa aportan al proyecto de manera esporádica.

"Le pedimos al Ministerio de Educación, que vea para este lado del país, porque si no lo hacen nunca verán las cosas lindas que San Miguel tiene, somos la primera escuela que prepara a sus alumnos en agronomía desde cuarto a noveno grado", aseguró Rodríguez.

Explicó que por ahora dentro de la producción que tienen cuentan con 750 gallinas ponedoras, 40 conejos, dos cerdas preñadas, tres mil tilapias en dos estanques, 100 pollos de engorde, que venden mensualmente, además de la siembra de hortalizas como chiles, tomates, pepinos, rábanos, cilantro, apio, berenjenas, repollo y sandía, entre otras.

Explicó que todos estos productos son vendidos en la misma escuela, a los padres de los alumnos y miembros de la comunidad, además los estudiantes reciben por su trabajo algunos de los productos y ellos deciden si llevarlos a sus casas o realizar actividades dentro de la escuela para compartir los frutos de su esfuerzo.

"Los huevos son pocos los que sacamos, porque son 300 las que están poniendo, el resto está en desarrollo, los dueños de tiendas vienen a comprarlos, y nosotros todo lo vendemos a un 50 por ciento menos de como se consiguen en el mercado, porque la escuela no busca generar ganancias, sino beneficiar a la comunidad que nos ha acogido", aseguró el director.

Indicó que sus mayores clientes para la compra de pollo son las iglesias de la zona, porque ofrecen precios accesibles.

Además indicó que todo lo vendido es invertido en la misma granja para la comida de los animales, pero siempre les hace falta, por ello es que siguen gestionando apoyos para el proyecto.

A diario la escuela invierte sólo en alimentación para los animales al rededor de 300 dólares, por ello una parte sigue sostenida con las donaciones de empresas privada y particulares.

Aseguran que el gran objetivo de la escuela es volverse autosostenibles, pero ello dependerá de la producción que puedan seguir generando en las instalaciones.

Los padres son los más felices con este proyecto, pues aseguran que sus hijos están aprendiendo cosas que no enseñan en cualquier escuela y les están enseñando a ser productivos.

"Nos alegra mucho que los niños aprendan como cultivar hortalizas, que sepan cómo cuidar animalitos y a que trabajen en la tierra para obtener sus propios alimentos", aseguró María Argueta, cuyo hijo cursa noveno grado.

Aseguró que esta enseñanza es un valor agregado para la educación que ellos reciben y que los ayuda a enfocarse y a alejarse de situaciones de violencia que los pueden rodear.

Asunción Bustamante, otro padre de familia, aseguró que este tipo de prácticas permiten a los estudiantes tener ideas de emprendimiento que les ayuden a salir adelante económicamente y que lo mejor es que les enseñan desde niños.

"Los niños aprenden muy rápido, muchas de las cosas que cosechan las llevan a las casas y es alimento de calidad para ellos mismos. Muchos de los estudiantes de bachillerato que han salido de la comunidad ahora ya tienen sus propias granjas", aseguró Bustamante.

Las madres de familia señalaron que el aprendizaje que reciben sus hijos en la escuela La Confianza es muy provechoso, porque los preparan para salir adelante en la vida, por lo que estas iniciativas deberían ser más apoyadas por las instancias del Estado para que se repliquen en otros lugares del país.

Rivera mencionó que de las dos promociones graduadas del bachillerato de agronomía algunos jóvenes al no encontrar empleo crearon sus propias granjas de pollo, crianza de gallinas y estanques de tilapia.

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