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Donan lavadora y secadora al asilo Narcisa Castillo

b La SIS les entregó una lavadora y secadora

Con los nuevos equipos se facilitará la atención a los internos. foto edh / Milton jaco

Con los nuevos equipos se facilitará la atención a los internos. foto edh / Milton jaco

Con los nuevos equipos se facilitará la atención a los internos. foto edh / Milton jaco

SANTA ANA. El hogar de ancianos Narcisa Castillo recibió en noviembre del año pasado, la donación de una lavadora y una secadora de ropa tipo industrial, gracias a la Secretaría de Inclusión Social (SIS).

La directora del hogar, sor Irma Henríquez, explicó que pese a la donación, el funcionamiento de al menos la lavadora no fue sencillo.

Esto debido a que el aparato que recibieron, en calidad de donación, tiene una capacidad para lavar 125 libras. Se vieron en la necesidad de comprar una cisterna.

"Debido a que la lavadora requiere una gran cantidad de agua, tuvimos que invertir en una cisterna de agua para poder abastecer el asilo y la lavadora", dijo la directora.

Según cifras de la religiosa, la directiva del hogar habría invertido cerca de 14 mil dólares, de los cuales aún se adeuda una buena cantidad de dinero.

"Hemos tenido que gastar del dinero que hemos venido recolectando. Todavía le debemos a algunas ferreterías cosas que se nos otorgaron a través de créditos", expresó la directora.

Es por ello que, aunque agradecen la donación, lamentan haberse quedado sin dinero al tener que invertir en la compra de la cisterna.

Para recuperar parte de los fondos invertidos en la construcción de la cisterna y para terminar de pagar a los proveedores, tienen planificado realizar diferentes actividades durante los primeros meses de este 2014.

"El próximo 15 de febrero realizaremos una fiesta bailable en el Liceo San Luis y, el 3 de mayo, vamos a rifar un carro. Pueden conseguir información en el asilo", manifestó la directora.

La ayuda

Por su parte, la encargada de lavandería del hogar, María Rivera, explicó que la donación beneficiará de gran manera a todas las personas que, actualmente, residen de manera permanente en el lugar, sobre todo a los adultos mayores que son los que constantemente necesitan cambios de ropa.

"La lavadora que teníamos ya tiene más de trece años de uso", dijo Rivera.

Además de mantener la ropa limpia, también señaló que el asilo se evitará buscar quién pueda secar la ropa en el tiempo de invierno.

"Los últimos años hemos tenido que molestar a la gente del hospital para que nos haga el favor de secarnos la ropa de los ancianitos. Ahora, gracias a Dios, ya no pasaremos por eso", agregó la encargada del área de lavado.

Mientras tanto, para los adultos mayores que residen en el hogar, las nuevas adquisiciones les permitirán dejar de preocuparse cuando llueve.

"Hoy sí, no nos vamos a preocupar porque la ropa no se seca", manifestó Lázaro Granados, de 77 años.

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