Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Devoción marcó actos de Domingo de Ramos en templos y en calles

Miles de feligreses católicos abarrotaron las iglesias para conmemorar la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén

En la parroquia María Auxiliadora (Don Rúa) miles recibieron la bendición de sus palmas. foto edh / miguel villalta

En la parroquia María Auxiliadora (Don Rúa) miles recibieron la bendición de sus palmas. foto edh / miguel villalta

En la parroquia María Auxiliadora (Don Rúa) miles recibieron la bendición de sus palmas. foto edh / miguel villalta

Con devoción miles de salvadoreños asistieron a la misa de Domingo de Ramos, la cual marca el inicio de las celebraciones de la Semana Mayor.

En todo el territorio nacional cientos de iglesias fueron abarrotadas de feligreses con el fin de celebrar y recordar la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén, hace más de dos mil años.

En algunas parroquias se llevaron a cabo multitudinarias procesiones, en las que hasta fueron usados burros de verdad, como es el caso en la Iglesia Santa Lucía de Suchitoto que, reprodujo la narración de la Biblia, en la que el burro llevaban a cuestas al Nazareno cuando inició la semana de su pasión, muerte y resurrección.

En San Salvador templos como San José de La Montaña y Don Rúa fueron abarrotados. En esta última fueron varias las misas que se oficiaron para darle la oportunidad a los capitalinos de que bendijeran la infinidad de ramos.

En el occidente, en la parroquia San Miguel Arcángel de Santa Ana, un grupo de scouts fue el encargado de llevar el anda, mientras los feligreses cantaban cánticos de júbilo al recordar la entrada de Jesús a Jerusalén.

Mientras que en Ahuachapán, la procesión partió del templo de San Judas y recorrió algunas calles hasta llegar al templo Nuestra Señora de la Asunción.

Durante el recorrido, los fieles católicos, encabezados por la imagen de Jesús y el sacerdote de la localidad, cantaron, rezaron y gritaron consignas de alegría.

En Juayúa, Sonsonate, además de las palmas, los católicos llenaron las calles de color con gigantescas alfombras hechas de flores y aserrín.

También en oriente, la catedral de San Miguel recibió a cientos de ciudadanos de la región que llegaron para participar de la procesión, la misa y la bendición de sus ramos.

Entre los asistentes estuvo la familia Segovia Saravia.

Alcides Saravia, cabeza del hogar, aseguró que llegó porque es un deber que se tiene con Cristo.

De igual manera en Sensuntepeque, Cabañas, las tres iglesias del municipio estuvieron abarrotadas de fieles que oraron y cantaron.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación