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Delincuencia azota en La Unión

b Según informe de USAID, la venta y el consumo de drogas afectan a la población más joven

Usaid, según su informe, encontró que en La Unión la venta de drogas y su consumo es en grandes cantidades. foto edh / insy mendoza

Usaid, según su informe, encontró que en La Unión la venta de drogas y su consumo es en grandes cantidades. foto edh / insy mendoza

Usaid, según su informe, encontró que en La Unión la venta de drogas y su consumo es en grandes cantidades. foto edh / insy mendoza

LA UNIÓN. La delincuencia y violencia son dos factores que afectan el diario vivir de los ciudadanos del municipio de La Unión, según determinó en un diagnóstico realizado recientemente por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).

El referido estudio sirvió para desarrollar un proyecto de prevención de la violencia, en esa localidad.

En el informe, Usaid detalla que La Unión es un sitio de tránsito de droga terrestre y marítima, que el menudeo y el consumo de la misma son los principales problemas del municipio, y que las porciones de droga se obtienen en comunidades controladas por pandillas.

A ello se suma que en 2013, en la cabecera unionense, se registraron 33 asesinatos que ubicaron a la ciudad puerto en el sitio número 20 entre los más violentos de El Salvador.

Indica que la tasa de asesinatos es de 91.06 por cada 100 mil habitantes, y la tasa nacional es de 43.45.

También señala que el consumo de bebidas alcohólicas es superior al consumo de drogas y que la juventud comienza a consumirlos alrededor de los doce años.

Eso genera que los jóvenes tengan poco interés en prepararse académicamente, afectando el desarrollo del país.

El informe detalla que, al menos, cuatro de cada 10 jóvenes deciden abandonar el país por la inseguridad y la delincuencia, así como por el reclutamiento de pandillas.

Además, por la falta de oportunidades de desarrollo y laborales, que hay a su alcance.

Esos puntos fueron abordados con la formación de mesas interinstitucionales dentro del taller que realizaron diferentes instituciones estatales, líderes de las comunidades beneficiadas, y representantes de Usaid, quienes plantearon posibles soluciones.

Mauricio Ayala forma parte del Comité de Prevención y participó en la mesa número dos, junto a los barrios Las Flores y Condadillo.

A ellos les correspondió trabajar el tema del alcohol y las drogas.

"De acuerdo a los comentarios de algunos líderes, existen lugares de venta ilegal y legal de bebidas alcohólicas, y también de drogas; y la propuesta que hacemos es desarrollar una ordenanza que vaya más allá de lo que establece la Ley, que las ventas estén a no menos de 500 metros de centros escolares, iglesias o lugares de concentración de personas", expresó Ayala.

José Ángel Vanegas es el coordinador del Consejo Municipal de Prevención de la Violencia y el Delito de La Unión.

Él mencionó que el tema de los hallazgos fue un estudio más profundo hecho por los técnicos de Usaid y que "cada una de las seis mesas conformadas hicieron propuestas de cómo bajar esos índices, de la problemática y de qué medidas implementar a través de la parte preventiva".

De las siete comunidades que forman parte del proyecto, algunas no están convencidas que funcione.

"Hemos encontrado mucha aceptación, pero también negatividad; por ejemplo en el sector de La Playa, porque la gente se vuelve insensible a los programas porque no los comprenden por falta de información, de ayuda social y de proyectos", aclaró Vanegas.

El alcalde unionense, Ezequiel Milla, dijo que las cantinas, las ventas de drogas y la zona de prostitución, afectan el municipio y que se necesita de un reordenamiento, pero antes se debe empezar con la parte preventiva.

"Los hallazgos de Usaid son para que la gente lo exprese o conozcan la realidad, que la población entienda qué necesita la ciudad en el tema de la prevención, como construcción de canchas, talleres y reubicación de antros de perdición, mejorar la seguridad de la ciudad, bajar el número de homicidios, las extorsiones y los robos", enumeró Milla.

El edil mencionó que le preocupa que, en vez de bajar en el nivel de homicidios, estos han aumentado.

"Antes estábamos como la ciudad más violenta número 36 y hoy estamos en la número 20, necesitamos un cambio drástico", dijo el alcalde.

Las autoridades del municipio esperan que con el programa de prevención de violencia, los índices de inseguridad y delincuencia disminuyan.

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