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Delincuencia afecta fiestas patronales

En La Unión se redujo la cantidad de días de las festividades por la inseguridad. Usulután modificó el recorrido del desfile del Correo para evitar problemas.  

Las fiestas de la cabecera Usuluteca fueron fuertemente custodiadas por las autoridades para evitar hechos violentos.

Las fiestas de la cabecera Usuluteca fueron fuertemente custodiadas por las autoridades para evitar hechos violentos. | Foto por Archivo

Las fiestas de la cabecera Usuluteca fueron fuertemente custodiadas por las autoridades para evitar hechos violentos.

 La inseguridad generada por la violencia y el accionar de pandillas provocaron que las fiestas patronales de varios municipios de la región oriental del país sufrieran cambios, tanto en la duración de los festejos, como en la programación de actividades de las mismas.


Entre los municipios afectados están los municipios cabeceras de  La Unión y Usulután, en donde hubo cambios en el programa y actividades.
Se sumó San Miguel, aunque en menor grado, dado el enorme despliegue de seguridad que las autoridades municipales, policiales y militares realizaron.


Menos días


En el caso de  La Unión, las  autoridades edilicias decidieron reducir  la cantidad de días de fiesta debido al temor de representantes de barrios y colonias a participar este año, según lo dieron a conocer las mismas autoridades.


La municipalidad redujo de 16 a 11 los días de la celebración en honor a La Inmaculada Concepción de María, que por cierto finaliza el 12 de diciembre.


 Eso, debido a que varias directivas de barrios y colonias declinaron de participar por miedo a sufrir actos delincuenciales.
Salvador Ahues, síndico municipal y miembro del comité de festejos, dijo que las fiestas no se extendieron por que el número de comunidades participantes se redujo. 


Entre las comunidades que no participaron están  colonia Beltrán, barrio Las Flores, colonia Rodríguez, barrio San Antonio y  Casa de la Cultura. 


Sus representantes no  asistieron a las reuniones que convocó la comuna previo a la organización de las fiestas.
El alcalde unionense, Ezequiel Milla, explicó el porqué de la reducción de días festivos.


Dijo que el año pasado fueron  de 16 días de festividades y que  este año se ha reducido por varias razones, entre ellas, el tema de la inseguridad que se vive por la delincuencia,  homicidios, amenazas y extorsiones.


“Ya no se puede dar el lujo de andar en las calles y tampoco de gastar muchos recursos de la alcaldía”, expreso Milla.  
Agregó que las comunidades que desistieron de participar lo hicieron por sentirse inseguras.


 “Ya lo dije, no podemos darnos el lujo de andar  tanto en la calle ante tanta delincuencia y, segundo, que ante la situación que está viviendo el país, de crisis y falta de recursos, no podemos venir a gastar tanto dinero en fiestas patronales”, sentenció. 


El edil detalló que durante su administración, que lleva un poco más de cuatro años,  no se ha registrado ningún homicidio dentro de las fiestas patronales.


Pero aclara  que las  condiciones  de 2012,  2013 y 2014  son muy diferentes en cuanto al accionar de la delincuencia, al comparar con este año.


Sobre el desarrollo de las actividades, el sindico Ahues dijo que “el temor de ellos (directivas) es la delincuencia, eso es  todo lo que le puedo decir, tampoco se estarán dando las serenatas en las comunidades, como se llegaba antes y eso es  por la misma situación delincuencial”.
Los barrios y colonias que  participaran han decidido hacer su propia serenata a su reina, sin llevar a la Banda Musical del Destacamento Militar Número Tres.


“La verdad que la gente por la misma situación que ellos viven en sus barrios y colonias no quieren arriesgar a que llegue la banda regimental y evitar problemas“, agregó Ahues. 


Esa inseguridad, según los vecinos, se percibe en el ambiente y lamentan que haya afectado las festividades.


Aseguraron que es labor de la Policía garantizar la seguridad y que la alcaldía debe solicitar que cumplan su rol.


Sobre el tema, Roberto Munguía, jefe de operaciones de la delegación policial de La Unión, niega que la reducción de las fiestas se deba a problemas de la delincuencia.


Según Munguía, en ningún momento los representantes de la alcaldía manifestaron que era por problemas delincuenciales la reducción de días de festividad.


“La Policía siempre ha tenido un representante en las reuniones del comité de festejos, se han abordado sobre la calendarización y la reducción de una semana”, dijo. 


Usulután no escapó


La inseguridad también tocó el municipio cabecera de Usulután, que  realizó sus festividades en noviembre pasado.


Debido a la situación de delincuencia que azota al país y especialmente ese departamento, se vieron obligados, tal y como El Diario de Hoy lo publicó semanas atrás, a cambiar varias actividades y a reforzar la seguridad con policías y soldados.


Para ejemplo, el desfile del Correo, realizado el 18 de noviembre, recorrió las calles usulutecas bajo la mirada de más de un centenar de soldados con rostros cubiertos y agentes policiales.


Pese al dispositivo de vigilancia, el Correo  sufrió un cambio de recorrido.


 Este año, a diferencia de los anteriores, fue casi lineal, pues los organizadores designaron las calles Federico Penado y Primera Calle, para el recorrido.


Con ello evitaron entrar y salir de comunidades en donde se corría el riesgo de ser víctimas de la delincuencia. 


A ello se suma que se suprimieron las serenatas a las reinas de barrios y colonias en sus viviendas. 


Esa actividad se trasladó al parque Raúl Munguía, en donde el Comité Organizador brindó las serenatas, cada día, a las representantes de barrios y colonias.


Pese al temor y gracias a los dispositivos de seguridad, no hubo hechos que lamentar durante las festividades.


En San Miguel, la fiesta más grande de El Salvador, tampoco hubo incidentes que lamentar, pero para garantizar eso, las autoridades, según el alcalde Miguel Pereira, se auxiliaron de policías de civil que se encargaron de hacer tareas de vigilancia. 


A ello se suma que reforzaron la seguridad de carnavalitos, ferias, actividades propias de las fiestas y sobre todo, del carnaval de cierre, al que calculan asistieron dos millones de personas.


La noche del 28 de noviembre, la vigilancia la brindaron más dos mil 500 policías uniformados y de civil, además de soldados .
Estaban desplegados en las entradas y salidas de la ciudad, así como del circuito de 40 cuadras de carnaval.


Aunado a ellos, se puso a disposición de la seguridad dos helicópteros de la Fuerza Aérea, que sobrevolaron, lo que duró la fiesta de cierre, brindando vigilancia.


El edil Pereira dijo  que el dispositivo de seguridad fue un éxito, dado que no se registraron delitos, ni incidentes graves que lamentar. 
Ciudadanos de la zona oriental aplaudieron el esfuerzo de las autoridades por dar la mejor seguridad en las fiestas patronales de la región, pero lamentan que los niveles de inseguridad que experimentan el país obliguen a los salvadoreños a disfrutar con miedo”.

Armenia, Sonsonate sin campo de la feria

Las fiestas patronales dedicadas a Santa Teresa de Ávila, que se celebran en el mes de noviembre,  fueron opacadas por supuestas amenazas de grupos de maras, quienes, según algunos residentes del municipio, impidieron la instalación del tradicional campo de la feria.   Aunque la Policía Nacional Civil (PNC), aseguró que no existían denuncias sobre ese hecho, lo cierto es que este año los armenienses tuvieron unas fiestas sin las tradicionales chicagos, caballitos y voladoras.

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