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Cursos laborales cambian 500 vidas en San Salvador

b La alcaldía del municipio impulsa las capacitacionesLa alcaldía del municipio impulsa las capacitaciones

Los familiares y amigos de los graduados los acompañaron en la actividad. El gimnasio de la Universidad Pedagógica los acogió. foto edh / mario amaya

Los familiares y amigos de los graduados los acompañaron en la actividad. El gimnasio de la Universidad Pedagógica los acogió. foto edh / mario amaya

Los familiares y amigos de los graduados los acompañaron en la actividad. El gimnasio de la Universidad Pedagógica los acogió. foto edh / mario amaya

Jessica Rivera está a un paso de cumplir su sueño: conseguir un trabajo para apoyar a su familia. A los 16 años ha vivido en carne propia el dicho de "todo esfuerzo tiene su recompensa".

Y es que la joven recibió ayer el diploma de computación junto a 499 compañeros, de 13 cursos más, del Centro de Formación Laboral (CFL) de la Alcaldía de San Salvador.

La jornada de Jessica iniciaba a las seis de la mañana. Apoya a su madre, Maura Hernández, en los quehaceres de su hogar en Apopa y al llegar las 9:30 a.m. se alistaba para emprender el viaje hacia el CFL, ubicado en la calle 5 de Noviembre en la capital.

Durante tres meses alternó los cursos de computación y el bachillerato a distancia con el séptimo grado, al que asiste de una a cinco de la tarde.

La graduada reconoce que con el curso que le facilitó la municipalidad capitalina, su vida empieza a cambiar.

"Las experiencias me han enseñado que el que no se esfuerza no gana nada. Quiero ser abogada y sé que con este curso podré conseguir un trabajo y pagarme la universidad", recalcó la beneficiada.

Amílcar Hernández, otro graduado, recibió su diploma en carpintería.

Él tiene 44 años y su discapacidad en las piernas no le ha impedido aprender un nuevo oficio.

"Movilizarme siempre es difícil para mí, pero hago el esfuerzo para estudiar un poquito más", dijo.

En el 2000, el CFL le enseñó electricidad a Hernández y esta vez fue nuevamente apoyado.

La institución gradúa cada año unas tres mil personas.

En esta ocasión impartieron inglés, panadería, mecánica de banco, masoterapia, corte y confección, entre varios.

Aunado a los rubros se les motiva a la práctica de valores morales y alfabetización digital.

Sólo en este año han sido beneficiados más de 1,170 personas.

La edil capitalina Gloria de Oñate se sumó a la felicidad de los graduados y los impulsó a seguir sus estudios.

"Hemos trabajado en la alcaldía para que el CFL, más que un lugar de capacitación, sea una fábrica de sueños en la que ustedes fueran los protagonistas", compartió la funcionaria.

El centro recibe a personas de 15 años en adelante y cada año adjudica 800 becas a los que más lo necesitan.

El director de la institución, Mario Callejas, aseguró que mediante la bolsa de trabajo se ayuda los graduados a conseguir un empleo.

Agregó que en cuatro años ha visto que lo que ofrece la alcaldía "no cae en saco roto, ya que todo es bien aprovechado".

Mientras iniciaba el acto, la mamá de Jessica contó sobre el desempeño de su hija y de lo mucho que la admira. "Sé que tendrá un buen futuro y un mejor presente", afirmó Maura.

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